Dimitri Barreto P.

Los efectos globo y cucaracha

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Sábado 21 de abril 2018

Cuando los pilotos de Estados Unidos partían con avionetas AT-802 del aeropuerto La Florida de Tumaco a descargar 802 galones de glifosato sobre terrenos con hoja de coca en Nariño, la Sección de Asuntos de Narcóticos de EE.UU. (NAS) ya admitía el desplazamiento de cultivos ilícitos en Colombia.

Corría el 2005 y el NAS refería que, tras las fumigaciones del Plan Colombia, los sembradíos de coca bajaron en el departamento de Putumayo (fronterizo con Sucumbíos) de 60 000 hectáreas en 2002 a 17 000 en 2004. Pero a su vez en Nariño (limítrofe con Carchi y Esmeraldas) se incrementaron de 3 000 hectáreas a 60 000.

Lo ocurrido es lo que el profesor de la Universidad de Miami Bruce Bagley denominara ‘efecto globo’: Si usted presiona un área, aparecerá en otro lugar. Entre 2004 y 2005, avionetas de EE.UU. rociaron con glifosato todos los cultivos de coca de Nariño, pero las zonas fueron resembradas.

El último reporte de la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Crimen identifica 146 139 hectáreas de hoja de coca en Colombia: 42 627 hectáreas en Nariño, 25 162 en Putumayo, 24 813 en Norte de Santander... ¿Por qué no hubo un nuevo efecto globo? Tres factores:

1. A fines del 2005, Colombia atendió una demanda humanitaria de Ecuador y suspendió las aspersiones con glifosato en una franja de 10 kilómetros, desde la línea de frontera. Entonces, la siembra de matas de hoja de coca en Nariño se concentró en la frontera con Ecuador. No, las fumigaciones aéreas con glifosato no pueden volver. La OMS evalúa al químico como cancerígeno y en la población de Ecuador (y de Colombia) hay estragos.

2. El sur de Nariño es el principal corredor de coca hacia el Pacífico.

3. Desde 2017, cuando las FARC se desmovilizaron, la arremetida militar en Colombia solo hizo que otros grupos armados se escabulleran al suroccidente, a la zona sin Estado de Nariño o lo que Bagley denomina el ‘efecto cucaracha’. 

Ese es un contexto. Y Ecuador, después del asesinato de tres periodistas, llena de militares la frontera en Esmeraldas; y ahora, ademas de atentados, secuestros y muerte, cuenta pueblos abandonados, desplazados. ¿Qué falta? ¿Guerra? No señores, los efectos globo y cucaracha no son aplicables para la población civil.