Gonzalo Maldonado

Mercado de valores

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 20

El mercado de valores es una instancia que el Gobierno tiene a mano para desinvertir y levantar recursos frescos. Esto es así por varias razones:

(i) El mercado de valores cuenta con los procedimientos –leyes y reglamentos– necesarios para estructurar aquellas operaciones forma transparente. Por ejemplo, una empresa que quiera vender deuda o acciones en la bolsa tiene que publicar un prospecto donde se aborden, entre otros asuntos, las características de su negocio y sus proyecciones financieras.

La empresa deberá someterse a una calificación de riesgo, la cual servirá de guía al inversionista para el momento de fijar el rendimiento que querrá obtener por aquella operación. Una vez cerrada la compra-venta de títulos, la empresa emisora tendrá la obligación de actualizar su información contable y financiera y deberá revelar cualquier hecho que pueda afectar positiva o negativamente el desempeño del mismo.

(ii) El mercado de valores tiene los instrumentos financieros necesarios como para ofrecer una alternativa de inversión que se ajuste al perfil de riesgo y a la expectativa de rendimiento de cada inversionista.

Por ejemplo, en la bolsa se pueden transar títulos de deuda a diferentes plazos, con distintas garantías (generales o específicas) y diferentes tasas de interés. Esos papeles pueden ser revendidos para que el tenedor no deba esperar hasta el vencimiento del plazo para recuperar su inversión.

Igual cosa puede hacerse con las acciones, que son títulos de propiedad que no tienen fecha de vencimiento. Existen opciones de inversión intermedias, como papeles de deuda convertibles en acciones o acciones preferidas que entregan al tenedor un dividendo fijo. Estos papeles –deuda y acciones– pueden ser emitidos en clases y series de montos nominales bajos, para que los pequeños inversionistas también puedan acceder a este tipo de inversiones.

(iii) Los participantes del mercado de valores –casas de bolsa, corredores, intendencia de valores, etc.– tienen la experiencia y el conocimiento suficientes como para estructurar exitosamente cualquier transacción bursátil y para asesorar correctamente a los potenciales inversionistas sobre las mejores estrategias de inversión.

Las casas de valores más grandes y experimentadas del país pudieran crear un consorcio que estuviera a cargo de la estructuración y colocación de los papeles que finalmente se emitan.

En ese consorcio también pudiera participar un banco de inversión extranjero que aporte su conocimiento especializado. Todo lo anterior no quiere decir que estas operaciones bursátiles estén exentas de riesgo y que jamás fracasarían. Pero el hecho de que sean operaciones transparentes y públicas, sujetas a un escrutinio permanente minimizan ese riesgo.