Fernando Sacoto

Los internos rotativos

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Viernes 10 de mayo 2019

Hace medio siglo se instituyó en Ecuador el año de “Internado Rotativo” para estudiantes de medicina y otras carreras; se rotaba en los servicios de medicina interna, pediatría, ginecoobstetricia y cirugía de hospitales públicos. Más tarde se incluyeron hospitales privados, así como una pasantía “comunitaria”; la “pre-rural”, anticipo del año de “Salud Rural”.

A despecho de lo paradójico de las rotaciones (cuatro en el hospital; donde se ven patologías menos comunes y una en “la comunidad”; donde están los problemas cotidianos), que grafica la orientación curativa hospitalaria de la salud en el país, el aporte de los internos rotativos ha sido y es valioso.

Sus tareas son múltiples; preparación de historias clínicas; monitoreo de pacientes; acompañamiento a exámenes o transferencias; notificación de situaciones de alerta; realización de diversos procedimientos; llenado de frondosos registros, etc. A más de consolidar su formación, el rigor del Internado Rotativo entrena a los futuros profesionales para una vida de sacrificios. Razones suficientes para que, desde sus inicios, a los internos se les reconozca un apoyo económico por sus actividades asistenciales.

Hace pocos días, en medio de los hilarantes feriados, se publicó el Acuerdo Interministerial Trabajo y Salud 0345 que reduce a cerca de la mitad o a menos de la tercera parte el “reconocimiento económico individual” de internos de medicina y obstetricia; enfermería y nutrición, hasta situarlo en niveles de vergüenza: 394, 295 y 197 dólares, respectivamente, con el agravante de que se les descuenta su afiliación al IESS, olvidando que en muchos casos deben desplazarse a otras ciudades.

La inconsulta medida ha pretendido ser justificada por el Ministerio de Salud aduciendo “falta de planificación de algunas universidades que incrementaron en más de mil estudiantes el número de internos rotativos…”. Argumento falaz que desnuda la falta de rectoría ministerial, incapaz de cumplir expresas disposiciones del precitado Acuerdo: “El número de internos rotativos estará basado en la cantidad … que determine la Autoridad Sanitaria Nacional…”
Intenta asimismo sustentar su arbitrariedad en la necesidad de adoptar medidas de austeridad; ¿Austeridad? ¿No habría sido mejor eliminar viceministerios y subsecretarias inútiles que inundan el sector público, en vez de afectar a los sacrificados internos rotativos? Solamente en salud se gastan, mensualmente, decenas de miles de dólares más de lo que se destinaba para el nivel jerárquico superior antes del correísmo. Sería bueno escuchar al Dr. Asdrúbal de la Torre, médico, caricaturista, ex ministro de salud, que en una ilustración reciente ilustraba su pregunta ¿“Por qué será que los recortes se dan siempre por los pies y no por la cabeza”?