Claves, pactos y acuerdos

Llegó el tiempo de los pactos. La búsqueda responsable de la gobernanza es una opción legítima de procurar acuerdos democráticos, a la luz del día, y sin el toma y daca tan cuestionado.
Hay algunos planos importantes en el nuevo período que se avecina con la instalación de la Asamblea Nacional y la variopinta conformación de los bloques.

Además, la promesa de una convergencia de sectores sociales diversos en el nuevo gobierno puede ser garantía del encuentro del que el presidente electo habló con fuerza en la segunda vuelta y le procuró los votos para ganar.
A las alianzas parlamentarias – no siempre exactamente correspondientes con una conformación del gabinete ministerial, habrá que sumar la diversa realidad de los Gobiernos Autónomos Descentralizados y un universo de visiones y urgencias.

La configuración del equipo ministerial es un primer reto que Guillermo Lasso anunciará en sus primeros nombres desde el lunes. No cabe perder de vista que en altos cargos gubernamentales se requiere de al menos tres mil personas capacitadas, conocedores de las áreas específicas, con lealtad y sobre todo transparencia para el ejercicio de la función pública. Y hay que contar con un ejército de mandos medios y empleados públicos que, gobierno tras gobierno, son la herencia a veces pesada pero inevitable.

En el ámbito legislativo, las conversaciones han empezado. La realidad política dice que la primera minoría es la de Unes. Un bloque importante tiene en segundo lugar Pachakutik, le siguen el partido Social Cristiano, Izquierda Democrática y CREO.

Los dos primeros acuerdos anunciados han sido entre Pachakutik e ID y entre PSC y Creo. Si se juntan ambos bloques llegarían a tener una mayoría, pero varios legisladores tienen la idea de hablar con todos. Unes, Pachakutik y PSC buscan, a priori, la presidencia de la legislatura.

Luego viene una instancia crucial. El Consejo de Administración de la Legislatura, CAL, por allí pasa la agenda legislativa y de fiscalización. Luego esos procesos van a las comisiones y al pleno. Es una brújula importante en la hoja de navegación de la Asamblea. Allí estarán quienes ocupen la presidencia y las dos vicepresidencias de la Asamblea. Los partidos deberán ser los mismos relatados con una representación cada uno sin olvidar a los curas sueltos. Los independientes que pueden formar bloque o seguir por cuenta propia. Unos seis grupos.

Pero en política uno más uno no siempre es dos. El arte de lo posible, dicen, pero entre lo deseable a lo posible hay un trecho.

Cuando ganó la presidencia Jaime Roldós en segunda vuelta en abril de 1979, CFP sacó un bloque grande de entre los 59 representantes. Asaad Bucaram hizo un pacto con los partidos Conservador y Liberal y Roldós se quedó con un puñado de congresistas de la DP. Los de CFP se fueron con ‘Don Buca’.

Que en esta hora de la patria los pactos y acuerdos, siempre importantes, indispensables, se hagan a la luz del día, con tesis programáticas y sin componendas.