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Tribunal incondicional

 Fabián F. Pérez de Castro

¿Un fallo justo y legal?; ¿tal vez fue una sorpresa? De ninguna manera, porque ya sabíamos de sobra el pronunciamiento de la Corte Constitucional, en el tema de mayor transcendencia, como fue el dar paso a la reelección indefinida, por vía de la enmienda constitucional; en consecuencia, se anulaba cualquier intento de consulta popular, pese a que, las siempre diligentes encuestas, aceptadas por unos y rechazadas por otros, de acuerdo con las conveniencias, daban más del 70% a favor de este mecanismo legal y constitucional. Cuando están a favor, son serias y manejadas con civismo y patriotismo; lo contrario: poco serias y mentirosas y manipuladas. ¿Se les venía una inminente derrota? Claro que sí. Sin la menor duda fue un fallo antidemocrático. Esto se llama “pisotear” la democracia y la Constitución.

¿Pero qué se puede esperar de un organismo con jueces venales, banales y sumisos, que cumplen ciegamente las órdenes de la poderosa aplanadora de AP y doblan la cerviz ante el poder? Nada, absolutamente nada. Pero hablan permanentemente de que hacen de la justicia una práctica diaria… según sus intereses y que tenemos Constitución para 300 años. Tamaña tontería e insensatez.

John F. Kennedy, dijo: “No podemos negociar con aquellos que dicen, lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable”.