Fabián Corral

Lo que cambia

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Lunes 05 de septiembre 2011
5 de September de 2011 00:01

Los datos del último censo de población indican que la sociedad ecuatoriana ha cambiado. Que hay tendencias a enderezar por rumbos distintos, por vivir de otra manera. Que la estructura de la familia se sigue modificando. Que la comunidad ha crecido. Que hay nuevos temas y problemas. En fin, que, en 10 años, el mapa social es diferente. El ecuatoriano medio también es distinto. ¿Cuáles son las causas del fenómeno? Los datos son un diagnóstico, nada más.

Lo que sí se advierte, sin necesidad de estudios profundos, solo guiándose por el olfato, o por las 'percepciones', es que, frente a semejante fenómeno de dinamismo social, el Estado como concepto, y la política como actividad, no han cambiado. Ha variado el discurso y la propuesta ideológica; por supuesto, los rostros no son los mismos, pero las visiones de fondo, las ideas sustanciales respecto del poder, de la sociedad, de la función de lo público, son esencialmente idénticas. Quizás, antes eran de derechas (¿?), ahora se dicen de izquierdas. Pero la verdad es que el Estado visto como 'padre', la política como rito casi religioso, la dependencia de los individuos respecto de la autoridad, el asistencialismo, el estilo prometedor de la lírica electoral y el tono salvador, mesiánico, de las campañas, no solo que permanecen, sino que se han acentuado. ¿Cuánto ha cambiado la 'legislatura', sus prácticas, sus cortas visiones, desde las viejas de los tiempos de la 'larga noche', a las del amanecer revolucionario?

El tema de fondo, constante en el Ecuador desde hace mucho tiempo es la disociación entre los cambios, las visiones y los problemas de la sociedad, y la permanencia de una organización política inmutable, gigantesca, impávida, que navega con su propia brújula, mientras la gente rema para otro lado. La emigración, por ejemplo, es el proceso social de más importancia que ha ocurrido en el país en las últimas décadas, que ha contribuido a modificar las familias, la propiedad, las comunicaciones, las creencias y las costumbres. Más allá del apetito electoral para captar los votos de los ecuatorianos en el exterior, se ha comprendido el tema y su dimensión? La inseguridad es otro ejemplo: siguen las visiones erróneas de la 'isla de paz', y siguen los paños tibios, cuando el país enfrenta gravísimo despegue del sicariato y del crimen organizado. La Policía está desbordada, agobiada y desprestigiada, al punto que debe suplantarla el Ejército.

La Función Judicial ya no da más, pero siguen los sistemas medievales de administración, que no se corrigen cambiando a las personas, ni generando dependencia política, ni anclándose en la eterna excusa de las consultorías. Ni preguntando al que no sabe. ¿Cuánto difieren las reorganizaciones hechas antes de las que ahora caminan al paso apurado que impone el Ejecutivo? En suma, ¿qué ha cambiado y qué se ha quedado?