Gonzalo Ruiz Álvarez

Ataque a Siria y la génesis del conflicto

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Domingo 15 de abril 2018

Un golpe contundente propinó Estados Unidos, junto con Reino Unido y Francia a Siria. La operación militar con misiles tipo Tomahawk fue, según medios internacionales, una cirugía directa a la principal instalación de armas químicas del país que afronta una larga guerra. Así, se destruyó Barzah, cerca de Damasco este fin de semana. Las fuentes sostienen que no hubo soldados sirios muertos y menos víctimas civiles (aquellas que el lenguaje bélico etiqueta de ‘daños colaterales’).

La operación fue la furibunda respuesta del Gobierno de Donald Trump y dos de los países aliados ante el ataque siniestro del régimen sirio contra Duma, con gas de cloro. Las armas químicas han recibido la condena de la humanidad.

Pero el ataque también envía un mensaje indirecto a los aliados de Siria: Rusia, Irán y Corea del Norte. La guerra civil siria estalló hace 7 años y no cesa. Diversas fuentes hablan de cerca de medio millón de muertos (la ONU contaba 400 000 en abril de 2016). Un efecto terrible ha sido el desplazamiento de 5 millones de personas a países vecinos y especialmente a Turquía con la finalidad de pasar a Europa.

Las primeras escaramuzas de la guerra civil fueron de grupos disidentes que luego de la represión de la dictadura siria recibieron apoyo internacional con dinero y armas.

Bashar al Assad es un dictador civil laico. ‘Heredó’ el poder de su padre. Las elecciones cuestionadas por su limpieza. La mano dura, corrupción y desempleo caracterizan su Régimen. Desde tiempos de la Unión Soviética la compra de armamento de esa potencia fue millonaria y continúa con Rusia.

Ni los llamados de la ONU ni la nueva fase de la guerra, encabezada con brutalidad por el Estado Islámico integrista, que devastaron ciudades y lastimaron al pueblo sirio lograron derrocar a Al Assad. Hoy la presencia de EI en Siria es menos significativa y recibió derrotar militares.

Pero el drama continúa y nada garantiza que el ataque occidental le ponga fin.