Las cajas biodegradables tardan un promedio de tres meses en descomponerse por completo. Foto: Julio Estrella / Narices Frías

Las cajas biodegradables tardan un promedio de tres meses en descomponerse por completo. Foto: Julio Estrella / Narices Frías

Opciones ecoamigables para recoger los desechos de mascotas

Gabriela Castellanos (I)
mascotas@elcomercio.com

Recoger los desechos de las mascotas en el espacio privado y público es una obligación de los propietarios de animales de compañía. No solo es una práctica de convivencia responsable, también obedece al cuidado de la salud pública. Lo desechos generalmente van en fundas plásticas.

Un perro que hace sus necesidades dos veces al día necesitará 60 fundas en el mes. Aunque contengan materia orgánica biodegradable, el tiempo que tardarán en descomponerse es alto. Según el material del envoltorio, puede tomar entre 500 y 1000 años.

Para aliviar el impacto ambiental y huella ecológica que generan estos desperdicios se han creado alternativas amigables con el ambiente. Las bolsas biodegradables se descomponen en menor tiempo.

La organización ASTM International indica los niveles de biodegradación que tienen los plásticos y da clasificaciones según los componentes que contengan. El estándar D6400 corresponde a plásticos que pueden descomponerse en vertederos municipales o industriales en condiciones aeróbicas, es decir, en presencia de oxígeno. Esta clasificación la obtienen las bolsas cuya fabricación está hecha en base a materiales derivados de plantas y resinas vegetales que provienen, por ejemplo, del maíz.

Otra opción es el uso de recogedores reutilizables. Si bien esto no evita por completo el uso de plástico, reduce la cantidad. Con la herramienta se recogen los excrementos y se puede colocar en una sola funda en lugar de varias.

Las cajas biodegradables también son opciones. En Ecuador, el emprendimiento Sürü Happy Pets fabrica recogedores desechables y ecológicos que tardan tres meses en descomponerse.

"La solución ambientalmente responsable es recoger los desechos, pero reducir al máximo la cantidad de plástico que se utiliza”, dice Farydd Tapia, gerente de la empresa. Al utilizar la caja, las personas no tienen contacto con los desechos de las mascotas.

El excremento de las mascotas se descompone en aproximadamente cuatro meses”, indica Tapia, por lo que buscaron un producto que no prolongue este período.
El uso de estos diferentes materiales se promueve en varias ciudades del mundo.

En ciertos parques municipales en Los Ángeles (EE.UU.) y Lisboa (Portugal) se han instalado dispensadores de bolsas biodegradables, además de basureros para ese fin. Con esto se evita también la contaminación de otros residuos que pueden reciclarse y facilita la clasificación de la basura.

Además de la forma en la que se recogen los excrementos, es importante cómo se los desecha. Se los puede enterrar, aunque hay que asegurarse de colocarlos a una profundidad de unos 15 cm. y lejos de tierras agrícolas para evitar contaminación de alimentos.También hay que evitar colocarlos cerca de fuentes de agua, pues los desechos de las mascotas pueden contener parásitos y bacterias.