Pablo Vargas y Daniel Ridríguez sobre la bicicleta en el parque Bicentenario de Quito. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas y Daniel Ridríguez sobre la bicicleta en el parque Bicentenario de Quito. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Este dúo dinámico también participa en pruebas atléticas, como en la reciente Quito Últimas Noticias 15K. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Este dúo dinámico también participa en pruebas atléticas, como en la reciente Quito Últimas Noticias 15K. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

La pista de exaeropuerto de Quito ha sido el escenario de sus prácticas sobre la bicicleta. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

La pista de exaeropuerto de Quito ha sido el escenario de sus prácticas sobre la bicicleta. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas y Daniel Ridríguez con el entrenador Luis Flores, en la piscina de El Batán. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas y Daniel Ridríguez con el entrenador Luis Flores, en la piscina de El Batán. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas en un entrenamiento en la piscina de El Batán. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas en un entrenamiento en la piscina de El Batán. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas y Daniel Ridríguez (der.) en una práctica de natación. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Pablo Vargas y Daniel Ridríguez (der.) en una práctica de natación. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

En el parque Bicentenario también han realizado prácticas de atletismo. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

En el parque Bicentenario también han realizado prácticas de atletismo. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Batman y Robin están listos para el Ironman 70.3 de Manta

Pablo Vargas, deportista no vidente de 32 años, competirá por primera vez en un Ironman 70.3. El domingo 8 de julio del 2018 estará en el triatlón de 113 km con su amigo y guía Daniel Rodríguez. Ambos se han ejercitado en los últimos meses con el asesoramiento de Andrés Páez, un técnico certificado por Ironman. En el agua han tenido la ayuda de Luis Flores. En el puerto manabita los podrá reconocer por sus disfraces.