Ñucanchik Pura implementó escuelas de fútbol

Un entrenador del club Ñucanchik Pura conversa con los jugadores de la comunidad de Yacapamba, en Guaranda. Foto: Cortesía club Ñucanchik Pura

Un entrenador del club Ñucanchik Pura conversa con los jugadores de la comunidad de Yacapamba, en Guaranda. Foto: Cortesía club Ñucanchik Pura

Los entrenamientos se desarrollan en estadios de tierra o césped. Foto: Cortesía club Ñucanchik Pura

Un grupo de entrenadores del club Ñucanchik Pura, que en español significa ‘entre nosotros’, formó tres escuelas de fútbol en las comunidades indígenas de las parroquias Guanujo, Gabriel Ignacio Veintimilla y Simiatug, ubicadas al norte de Guaranda.

Los estrategas forman jugadores para que sean parte de las categorías formativas del equipo profesional. Los técnicos enseñan a los pequeños a moverse en la cancha de acuerdo con su posición, proteger el balón, pasar el esférico a sus compañeros y defender su área cuando pierden la pelota. Los entrenamientos son en estadios de tierra o césped rodeados de campos de maíz, cebada, papas y otros sembríos.

Javier Yumbay, presidente de Ñucanchik Pura, contó que los niños acuden a las prácticas después de las jornadas educativas. Los deportistas lucen un exterior plomo y zapatillas de lona. Otros pequeños se entrenan con sus botas de caucho y poncho rojo.

Ellos se protegen del intenso frío del páramo. Las mochilas donde llevan sus cuadernos, carpetas y esferográficos son colocados al pie de árboles de pino, ciprés y polylepis.

Un entrenador del club Ñucanchik Pura conversa con los jugadores de la comunidad de Yacapamba, en Guaranda. Foto: Cortesía club Ñucanchik Pura

“Estamos buscando talentos para nuestro equipo y para eso estamos formando jugadores para el club y las ligas de fútbol comunitarias. Este proyecto lo hacemos paso a paso desde este año”, indicó el dirigente.

Una de las comunidades beneficiadas de las escuelas de fútbol es Yacapamba, en la parroquia Gabriel Ignacio Veintimilla. Los niños y adolescentes se entrenaron por varias semanas para ser parte de las formativas del club.

Ellos colaboran en los quehaceres de la casa y son los encargados de alimentar a los cuyes, conejos, vacas y cerdos. Además de realizar actividades en el campo como el arado.

“Hay talento en las comunidades y vamos a seguir implementando las escuelas en otras comunas. Queremos sacar futbolistas indígenas”, aseguró Yumbay.

Ñucanchik Pura
fue fundado el 1 de febrero del 2014 y desde ese año juega en la Segunda Categoría. Entre los jugadores que son parte del club están los jóvenes indígenas Miguel Guanbuguete, Miguel Llumiguano, Bryan Tari y Darío Hagua.

Los futbolistas pertenecen a las comunidades de Cachipamba, Vinchoa, Paltabamba y Casipamba, ubicadas al noroccidente del cantón. El golero del pueblo Otavalo, Raymi Calapi, reforzó al plantel en las primeras temporadas.

A las prácticas de fútbol asisten mujeres de la comunidad de Simiatug. Foto: Cortesía club Ñucanchik Pura

El experimentado guardameta defendió al Deportivo Otavalo, Pilahuín Tío, Mushuc Runa y la Selección Ecuatoriana Indígena. El plantel se complementó con jugadores mestizos y afroecuatorianos oriundos de Esmeraldas, Guayas e Imbabura.

Otra de las convocatorias del Ñucanchik Pura es a los jóvenes de la provincia de la categoría Sub 17. Los dirigentes llamaron a los deportistas de las ligas parroquiales y comunitarias para que sean parte de las pruebas.

Lenin Yumbay fue parte del plantel indígena que juega de local en el estadio Centenario, de propiedad de la Federación Deportiva de Bolívar. El joven indígena es uno de los voluntarios para reclutar nuevos talentos al club.

“Hay chicos que tienen condiciones pero no les gusta entrenar y esa es una de las dificultades. Buscamos deportistas que quieran superarse”, aseguró Yumbay.

Los dirigentes informaron que habrá convocatorias para las selecciones de la Sub 12 y 14. Estos equipos serán parte de un torneo de la categoría que se jugará en Guaranda.