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Dennis Quiñónez recuerda la ‘brujería’ del camerino del complejo El Sauce

Federico Laurito (izquierda) y Dennis Quiñónez en un partido del 2013 entre la Católica (azul) y El Nacional. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Federico Laurito (izquierda) y Dennis Quiñónez en un partido del 2013 entre la Católica (azul) y El Nacional. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Federico Laurito (izquierda) y Dennis Quiñónez en un partido del 2013 entre la Católica (azul) y El Nacional. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Para Dennis Quiñónez, salir del Barcelona fue una de las decisiones más complicadas que le tocó en lo que va de su carrera deportiva. El mediocampista confesó ser hincha del cuadro torero y por eso dar el salto a El Nacional para ganar continuidad no fue sencillo.

En una entrevista con Fútbol Sin Cassette, el actual jugador del Olmedo de Riobamba aseguró que sudaba y estaba asustado cuando le tocó firmar el contrato para vincularse al equipo de los Puros Criollos.

“Sí me arrepiento de haber salido de Barcelona. Fue difícil para mí. Soy hincha y salí de la cantera. El día que se arregló todo con El Nacional, faltaba sólo la firma, tenía el contrato en mi mano y estaba sudando; no quería irme del equipo”, dijo Quiñónez.

Ya con la casaca criolla, el mediocampista guayaquileño de 28 años tuvo la continuidad que necesitaba. En dos temporadas disputó 58 cotejos, la mayoría como titular.

Eso sí, apenas llegó al cuadro militar, sus compañeros le advirtieron sobre la supuesta ‘brujería’ del complejo El Sauce.

“Cuando llegué a El Nacional me dijeron que no me bañe en la primera ducha porque me iba a lesionar. En el equipo siempre se habla de eso, a todos los que llegan les dicen eso”, confesó.

Quiñónez aseguró que en las dos temporadas en las que defendió al club nunca se bañó en esa ducha. No por temor a lesionarse o porque se cumpliera esa ‘maldición’, sino porque prefería hacerlo en otras.

“Yo no me bañé en los dos años que estuve ahí, no entendía ni le paraba bola, pero no me bañé”, aseguró el volante del Olmedo.