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La Champions League se convierte en una competición esquiva para Messi y para Cristiano Ronaldo

Mauricio Pochettino (C-L), abraza a Lionel Messi (C-R) de Barcelona después de los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA en el segundo partido de fútbol entre el PSG y el FC Barcelona en el estadio Parc des Princes en París, Francia, el 10 d

Mauricio Pochettino (C-L), abraza a Lionel Messi (C-R) de Barcelona después de los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA en el segundo partido de fútbol entre el PSG y el FC Barcelona en el estadio Parc des Princes en París, Francia, el 10 d

Mauricio Pochettino (C-L), abraza a Lionel Messi (C-R) de Barcelona después de los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA en el segundo partido de fútbol entre el PSG y el FC Barcelona en el estadio Parc des Princes en París, Francia, el 10 de marzo de 2021. EFE

La primera etapa de los octavos de final de la Liga de Campeones ha confirmado una tendencia a la baja para los dos jugadores que dominaron el fútbol europeo y mundial hasta hace bien poco, Leo Messi y Cristiano Ronaldo, para los que se ha convertido en una competición esquiva.

Por primera vez desde la campaña 2004-05 ninguno de los dos estará en los cuartos de final del principal torneo continental. Cristiano Ronaldo y su Juventus cayeron ante el Oporto y Messi y su Barcelona ante el París Saint Germain.

Fin de ciclo? Es una de las grandes cuestiones del momento. La pasada campaña ya ambos quedaron fuera antes de semifinales, el luso en octavos al caer ante el Olympique Lyon y el argentino en cuartos al sufrir el descalabro de Lisboa ante el Bayern Múnich (2-8) que se acabó haciendo con el título y coronó al monarca indudable del año, el polaco Robert Lewandowski.

En el estadio de La Luz, Messi sufrió una nueva decepción, otra vez tremendamente sonora, en la competición europea que ha ganado en cuatro ocasiones y que no saborea desde 2015, cuando su título ante el Juventus se intercaló en una época dorada para el Real Madrid de Cristiano Ronaldo, que lideró al conjunto blanco a cuatro coronas en cinco temporadas (se le añade la lograda con el Manchester United en 2008).

Ambos fueron los reyes indiscutibles del fútbol universal. Los balones de oro, premios a mejores jugadores europeos, botas de oro… así lo atestiguan. El caso es que entre la tendencia a la baja del Barcelona y la salida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid con destino al Juventus, ambos han perdido protagonismo en la ansiada Champions.

Para su fortuna, en los torneos domésticos en España y en Italia tanto Messi como Cristiano Ronaldo se han podido consolar entre ligas y copas, aunque para su ambición quizá sea demasiado poco y suponga una tremenda decepción quedar eliminados nada menos que en octavos.

¿Nuevos reyes? El fútbol europeo y mundial avanza, como la vida misma, a toda velocidad. Lewandowski acaparó todos los galardones de la pasada temporada y en esta sigue siendo la referencia del intratable Bayern Múnich.

No obstante, debido a su edad -32 años-, ya que señalan a otros como herederos de Messi y Cristiano. El brasileño Neymar, que salió del Barcelona con destino París en busca de alcanzar ese reinado, apunta a ese lugar si las lesiones y el progreso del conjunto francés se lo permiten.

La pasada campaña guió al PSG a la final de Lisboa. Esta eliminatoria ante el Barcelona ha sido la primera en la que faltando el brasileño ha superado el cuadro parisino. Su ausencia siempre había sido letal para el campeón francés. Neymar, que coronó a Brasil por primera vez en su historia campeón olímpico, se apresta a reinar de manera absoluta.

A su lado tiene ahora mismo a otro de los aspirantes al trono, Kylian Mbappe (22), y emerge desde el Borussia Dortmund el potro desbocado noruego Erling Haaland (20).

Cada uno tiene su estilo y sus cualidades. Están batiendo registros de precocidad de la historia de la Champions. Su protagonismo, indudable, va acompañado de una trascendencia que les sitúa en ese peldaño previo para recoger el testigo. Su futuro es una incógnita. Están en el centro de interés del mercado y todos les quieren.

No es una cuestión menor para ambos y para el fútbol internacional, como tampoco lo será si finalmente Messi continúa en el Barcelona o se confirma la salida que pretendió hace unos meses.

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