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El fútbol profesional femenino aún no es rentable en la región

Carina Gomes, deCorinthians, disputa el balón con FernandaVásconez(i), de Ñañas, en el Atahualpa.

Carina Gomes, deCorinthians, disputa el balón con FernandaVásconez(i), de Ñañas, en el Atahualpa.

Carina Gomes, deCorinthians, disputa el balón con FernandaVásconez (izq), de Ñañas, en el Atahualpa. Foto: EFE

Más niñas y mujeres juegan fútbol en Sudamérica, pero aún las ligas profesionales no se afianzan en la región. La FIFA estima que 13,36 millones de niñas y mujeres practican este deporte en el mundo y están afiliadas a sus federaciones nacionales. De ese total, 140 927 pertenecen a esta parte del continente.

La FIFA y la Confederación Sudamericana de Fútbol, en su objetivo de fortalecer al fútbol femenino, impusieron la normativa para los clubes masculinos de crear o respaldar a un equipo de damas, para proyectar esta actividad al profesionalismo.

Esta medida sirvió para la creación de la Superliga en Ecuador y en Argentina.

En el país, el torneo duró seis meses y contó con la participación de 22 clubes. Según la normativa que impuso la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), cada club debió firmar un contrato profesional con un mínimo de 15 jugadoras. Para el próximo año, ese número deberá crecer.

Ñañas, subcampeón nacional, además de cumplir en esa exigencia fue el primer equipo en afiliar al Seguro Social a su plantel. En cambio, Independiente del Valle-Dragonas, que se quedó en semifinales, pactó acuerdos con becas estudiantiles para sus jugadoras.

En Argentina, que tiene el mayor número de futbolistas federadas, se impuso como obligación la firma de contratos con todas sus jugadoras. El torneo comenzó con la participación de 17 equipos y se dispu­tará entre septiembre de este año y junio del 2020.

Los países que tienen mayor experiencia con el fútbol profesional femenino son Brasil y Colombia. En el país cafetalero, la Liga Profesional se creó en el 2017 y este año -por una denuncia de acoso en la selección Sub 17- el torneo estuvo cerca de suspenderse. Tuvo una duración de cuatro meses. “Fue una sabia decisión la creación de la Liga Femenina. Los clubes campeón y subcampeón son bastante competitivos, en Quito pudieron ya verlos. La Liga va a seguir creciendo porque la afición y las jugadoras lo están pidiendo”, detalló Albeiro Erazo, entrenador del Huila, club que defiende el título de la Copa Libertadores, que ganó el 2018.

La final entre América y Deportivo Independiente Medellín se jugó con 30 000 personas en el estadio. Además, la Liga tiene un auspiciante principal y los equipos, los suyos.

Carmen Rodallega, una referente del futbol colombiano, destacó que a pesar de ser profesional aún sus jugadoras no pueden vivir de esta actividad. “Queremos que sea una profesión rentable y que tengamos más garantías con una liga que dure más tiempo”.

Los sueldos en Colombia varían entre los USD 300 y USD 2 500, dependiendo de la experiencia.

En Perú, Bolivia y Paraguay aún no se ha podido lograr dar el salto al ámbito profesional. “El fútbol femenino en nuestro país es totalmente amateur, y en una competencia internacional como esta se puede observar el nivel de los otros clubes. Tenemos carencias para lograr una mejor preparación”, destacó el entrenador de Cerro Porteño, Esteban Von Lucken.

Limpia Fretes, capitana del equipo guaraní, dijo que la organización de una Liga Profesional en el país es necesaria, para lograr un mayor crecimiento. “Es mi sueño y lo requerimos, pues hay varias jugadoras paraguayas en Europa”, lo que demuestra que hay un gran nivel.

En Chile existe más variedad. Hay equipos que tienen plantel profesional y otros que entregan becas a nivel universitario a sus jugadoras. Los sueldos, pese a ser profesionales, en pocos casos superan los USD 2 000.