25 de octubre de 2019 00:00

El estadio George Capwell también es un ‘mall’

Las motos arcade forman parte de la propuesta de videojuegos, que se instaló en el ‘Bombillo Park’, del Capwell. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Las motos arcade forman parte de la propuesta de videojuegos, que se instaló en el ‘Bombillo Park’, del Capwell. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

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Ronald Ladines
Redactor (D)

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El ‘Bombillo Park’ recibió a 120 niños en su primer fin de semana de funcionamiento. El parque de diversiones, que se adecuó en el interior del estadio George Capwell, forma parte del proyecto que busca la autosustentabilidad del escenario porteño.

El espacio cuenta con videojuegos, rocódromo, área para niños, hockey de mesa, futbolín y un set para fotografías que permite a los visitantes sentirse parte del equipo principal. También cuenta con un ingreso directo a uno de los restaurantes del escenario.

La puerta de ingreso está en la calle General Gómez, debajo de la tribuna. La adecuación se concretó a inicios de este año.

La edificación ya cuenta con un paseo comercial que agrupa una cafetería, restaurantes, farmacia, tienda deportiva… La inauguración del parque es un complemento de la oferta de entretenimiento que diseñó la directiva y se ejecuta desde la reinauguración del escenario, en el 2017.

Luis Neme, encargado del área de marketing y desarrollo de proyectos, diseñó el plan de autosustentabilidad del estadio, con la intención de que este generara ingresos todo el año y no solo los días en los que se programe partidos de torneos oficiales.

Todos los locales en el Capwell generan un ingreso permanente para el club. Unos están concesionados y otros arrendados, el modelo de negocio depende del acuerdo al que llegue el club con su socio estratégico.

En el caso del ‘Bombillo Park’, se trata de una inversión privada, a la que se entregó el espacio en concesión, por un período de tres años. Dependiendo de la aceptación del parque, el grupo pretende extender el espacio del mismo.

“Es una fuente de ingresos para el mantenimiento del mismo estadio, para que esto no sea una carga para el club, además de que sea un aporte para áreas administrativas”, dijo Nassib Neme, presidente.

Evitó mencionar el monto anual que representa el mantenimiento del estadio, que desde su reinauguración implementó ascensores, paneles LED para publicidad en la fachada, un sistema automático para regar el campo de juego…

El espacio también cuenta con un rocódromo. El espacio se alquila para fiestas y cumpleaños infantiles. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

El espacio también cuenta con un rocódromo. El espacio se alquila para fiestas y cumpleaños infantiles. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

La iluminación en la fachada del estadio, sobre las calles San Martín y la avenida Quito, es uno de los principales atractivos del escenario en la parte turística, además de que se transforma en una alternativa para exposición de las marcas.

Según la información oficial del club, la remodelación del Capwell tuvo un costo de USD 28,5 millones. La intención de la directiva es multiplicar esa inversión, a través de la comercialización de los espacios en el paseo comercial del inmueble.

Ivonne Tufiño, gerente de marketing, refiere que han tomado modelos de negocios y ‘best practice’ de clubes con éxito mundial, con la intención de replicarlos ajustados a la realidad económica del país.

“El paseo comercial es una oferta única en el país, que además se complementa con el tour Experiencia Capwell (recorrido por las instalaciones del estadio, que se comercializa desde este año). Es un plan integrado e innovador, que busca posesionar al estadio como referencia turística”, dijo la representante del club.

Tufiño recalcó que los socios cuentan con descuentos o beneficios, en todos los locales ubicados en el paseo comercial. Al momento el club cuenta con 13 000 aportantes, divididos en paquetes societarios diferenciados.

Próximos proyectos

En el sector de la calle Pío Montúfar, debajo de las localidades de generales, se trabaja en la construcción de cenizarios, para colocar urnas fúnebres. Allí ya hay espacios que se han vendido a socios.

Por otra parte, la dirigencia está por cerrar la concesión de la torre ubicada en la esquina de las calles Quito y San Martín, donde se adecuará un restaurante de cuatro pisos, con terraza, estilo ‘roof-top’.

“Por ahora la obra está en gris, su presentación está prevista para finales de este año o en el primer trimestre del 2020. Está avanzado”, finalizó la gerente de marketing, Ivonne Tufiño.

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