15 de enero de 2020  12:09

Ecuafútbol adoptó un modelo empresarial para reinventarse

Lenín Moreno junto a Jordi Cruyff (a su der.). Acompañan Leonardo Campana, Jorge Célico, Emily Lima, Juan Torrijo, Johan Mina y Danna Pesántez. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Lenín Moreno junto a Jordi Cruyff (a su der.). Acompañan Leonardo Campana, Jorge Célico, Emily Lima, Juan Torrijo, Johan Mina y Danna Pesántez. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Pablo Campos
Coordinador (D)

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El 28 de junio, cuatro días después del fin de la pésima participación de la Copa América, el presidente de la Ecuafútbol, Francisco Egas, se sentó en el estrado del auditorio de la Casa de la Selección en Monteolivo y llegó a una conclusión apocalíptica: “El fútbol ecuatoriano y la Federación son enfermos graves”.

Egas había asumido el mando del ente en febrero, rodeado de dirigentes como Michel Deller y Jaime Estrada, que además de estar vinculados al deporte tienen experiencia empresarial. Reemplazó en la silla de mando a Carlos Villacís, quien fue durante 18 años vicepresidente de Luis Chiriboga.

Aquel 28 de junio, el nuevo titular de la Ecuafútbol pintó un escenario pesimista y evidenció la crisis en cifras: encontró una institución con una deuda de USD 9 millones. Había cheques sin cobrar por USD 2,4 millones. Los gastos administrativos habían alcanzado los USD 2 007 000. “En el primer semestre del 2018, en gastos administrativos entre Directorio y Comisiones se gastaron USD 892 000. Nosotros, en el mismo período gastamos USD 344 000”, dijo, preocupado.

Existían problemas administrativos y de liquidez. Además, Ecuador no se había clasificado al Mundial 2018 y los auspiciantes empezaron a abandonar a la Selección, marca que antes estaba vinculada al éxito.

Desde marzo del 2019, Santiago Morales, gerente de Independiente y hombre de confianza de Deller, revisó las cifras del organismo e intentó dar un orden al mar de documentos sin respaldo, de cuentas por pagar y de números rojos. Sin embargo, a la crisis administrativa había que sumarle la futbolística: la Tricolor, dirigida entonces por Hernán Darío Gómez, apenas consiguió un punto en el certamen.

Ecuafútbol adoptó un modelo empresarial para reinventarse

Egas empezó la depuración por lo administrativo y su siguiente paso fue moldear una Federación con perfil empresarial. Para ello se necesitaban gerentes, especialistas en proyectos, y así empezaron los fichajes: en julio llegó el argentino Gustavo Silikovich, exgerente general de River Plate. El 5 de diciembre, la exseleccionadora brasileña Emily Lima vino al país para hacerse cargo de los equipos femeninos, y el 30 de diciembre, el español Antonio Cordón fue oficializado nuevo Director Deportivo. El exmánager del Villarreal y del Mónaco fichó a Jordi ­Cruyff como reemplazo de ‘Bolillo’ Gómez.

Silikovich, que antes trabajó en Unilever, McDonald’s y Price Waterhouse, es el secretario general. Tiene conocimientos en planeamiento estratégico, finanzas y tecnología y es el cerebro del proyecto integral de cambio, que se desarrollará en los próximos 10 años. El proyecto contempla que la FEF sea un motor para la profesionalización del fútbol local, con mayor transparencia económica y un manejo responsable de presupuestos. También enfocó su plan en la gestión administrativa y comercial.

La idea es que el organismo pueda sumar más auspiciantes y repotenciar su devaluada marca. Actualmente, hay cinco firmas que patrocinan a la Federación, que para este año presupuestó en gastos USD 28 millones, de los cuales 39% se invierte en las Selecciones.


El proyecto establece la creación de un departamento de Ciencias del Deporte y Analítica, para lo cual se invertirán USD 500 000. Además, la FEF le dará cabida tanto a la neurociencia como a las técnicas de prevención de lesiones en sus concentraciones.

Dentro del plan se establece que las Selecciones deben “generar valores deportivos para generar vínculos con la comunidad”, según reza el plan. En ese contexto, la organización encontró un aliado estratégico en el Gobierno.

Este vínculo empezó el 7 de septiembre, cuando el mandatario Lenín Moreno lanzó su idea de realizar un Mundial junto con Colombia y Perú. El proyecto se diluyó, pero no la asociación entre el Gobierno y la Federación. El 9 de septiembre, Egas acompañó en Cuenca a Moreno en el lanzamiento del programa Juego Limpio 2030, que contempla la construcción de 1 000 canchas en el país, con el objetivo de alejar a niños y jóvenes del consumo de drogas y de la violencia.

De estas canchas, 500 serán establecidas por la Ecuafútbol en Centros de Alto Rendimiento de Costa y Sierra. Moreno estuvo presente en la presentación de Cruyff, realizada el lunes pasado en la Casa Tricolor. Allí también se presentó el nuevo logo del organismo.

Este año, el reto clave son las eliminatorias al Mundial de Catar: el camino empezará el 26 de marzo, cuando Ecuador visite a Argentina.

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