19 de January de 2012 00:06

Grandes faenas de El Juli y Castella en la primera corrida de Bogotá

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El rotundo triunfo de Julián López El Juli y Sebastián Castella, que cortaron orejas por partida doble en los toros lidiados en quinto y sexto lugar, una magnífica faena del colombiano Sebastián Vargas, que recibió una oreja y un toro premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre se saldó la primera corrida de temporada en la Plaza Santamaría de Bogotá.

Con la polémica instalada por las declaraciones del nuevo alcalde, Gustavo Petro, que se muestra opositor a la fiesta, el lleno casi completo de la plaza y las protestas contra el Burgomaestre se inició la temporada bogotana con el anuncio de grandes figuras como protagonistas del domingo.

Se lidiaron toros del hierro de Las Ventas del Espíritu Santo, perteneciente al maestro del toreo César Rincón. La presencia fue inmejorable; la bravura, superior y algunos defectos físicos signados por la falta de fuerza y lesiones en los remos dieron paso a fuertes protestas durante la lidia del tercer toro, que el presidente de Plaza se mostró remiso a devolver a los corrales en medio de duras muestras de insatisfacción del público que se volteó de espaldas a la arena.

A la mitad de la corrida, la deriva preocupante del primer episodio tornó en un espectáculo de altas cotas merced a la bravura de los toros y a la entrega, técnica y torería superior de la terna.

Con 18 años de alternativa y un prestigio bien ganado abrió plaza el torero de Cúcuta, Sebastián Vargas. Lo más lucido fue el quite por chicuelinas y el remate de la media antes de un espectacular tercio de banderillas a cargo del propio matador. Vargas alcanza buenos momentos por pitón derecho, entonados naturales antes de que el toro se raje y final de faena con nuevos derechazos y pases circulares. Dos pinchazos y estocada contraria. Palmas al toro en el arrastre y aplausos a Vargas.

En el cuarto le cupo al colombiano la responsabilidad de remontar la corrida tras las protestas contra el palco durante el tercer toro y lo hizo con un gran despliegue técnico e inteligencia. Recibió al serio y bien armado toro con dos largas cambiadas y verónicas. Alcanzó clamores populares al banderillear con valor y lucimiento (un par saliendo del estribo, otro, al violín) y tras el brindis al Gobernador de Cundinamarca se fue a los medios para ejecutar un cambiado por la espalda y meter al público en su labor de inmediato. Los derechazos templados supieron a talento torero al no rematar cada pase por bajo sino ayudando al toro para que no pierda las manos. El imposible abrió una nueva serie de pases en redondo y el pase de pecho circular antes del ensayo con la mano izquierda y manoletinas apretadas. Un pinchazo y la tardanza para descabellar le arrebataron los dos trofeos. Tras las palmas en el arrastre a la res, paseó una oreja como premio a su buena labor.

El torero de Velilla de San Antonio, Julián López El Juli, demostró una vez más su condición de primera figura. Ritmo y temple en las verónicas, vibración en las chicuelinas y revolera superior precedieron a dos buenas series tras las cuales el toro se dañó la mano.

En el quinto Julián regaló una mecida serie de verónicas de lujo, midió al toro en varas y construyó una gran faena de temple y torería con dos series de soberbios pases en redondo (los conocidos derechazos) y el toreo al natural de excelente factura cuidando el final del muletazo para que el noble y bravo toro no acuse su falta de fuerza. Tras un espadazo contrario llegaron las dos orejas y la apoteosis cuando algunos pañuelos pedían el indulto. Vuelta a Negrito, número 643, de 462 kilos. Las protestas ante el toro tercero por una nueva lesión en sus manos estropearon la calidad del trasteo del torero de Beziers Sebastián Castella, pero en el sexto el rumbo de la corrida cantaba triunfo grande y así fue. Titulado, número 629, de 469 kilos, dio pelea pese a mostrar una tendencia a tablas. El saludo capotero con verónicas y chicuelinas antecedió a un ceñido quite por aclamadas saltilleras, florido pase cambiado de inicio fue el prólogo de un trasteo muleteril de gran temple y excelentes momentos por el pitón derecho de la res que tuvo el punto más alto en el toreo al natural. Compacta e inteligente faena plena de estética para una estocada rotunda y dos orejas de oro.

Triunfal salida a hombros por la puerta grande. Un final feliz.

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