28 de abril de 2017 15:30

Mazda CX-3 es el objeto del deseo en su categoría

Pese a sus dimensiones reducidas, las líneas exteriores del vehículo le confieren un aspecto robusto. Foto: Paúl Rivas/ CARBURANDO

Pese a sus dimensiones reducidas, las líneas exteriores del vehículo le confieren un aspecto robusto. Foto: Paúl Rivas/ CARBURANDO

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Fernando Robayo
Editor CARBURANDO

La llegada del Mazda CX-3 al mercado automotor nacional hizo tambalear al nuevo y creciente segmento de los SUV compactos, también denominados crossover. Y es que el lenguaje de diseño Kodo, la tecnología Skyactiv, la alta calidad de materiales y acabados y el elevado nivel de equipamiento aplicados a un vehículo no premium, son argumentos muy poderosos para convencer a los usuarios.

El motor se destaca por su alto desempeño y bajo consumo de combustible. El interior es de aspecto minimalista pero muy tecnológico. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

El motor se destaca por su alto desempeño y bajo consumo de combustible. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

Se trata del cuarto ejemplar de la familia CX del fabricante japonés que, aunque conserva el espíritu aventurero de sus hermanos mayores, está orientado a un uso eminentemente urbano o asfáltico.

La apariencia general del CX-3 es muy similar a la de los demás ­ve­hículos de la gama Mazda actual, pero son los detalles los que marcan la diferencia y le confieren una identidad propia. Ejemplo de ello son los faros delanteros más afilados, los neblineros colocados en posición oblicua, la inclinación de la parte posterior del techo que lo asemeja a un cupé, y los pilares C pintados en color negro.

El interior es de aspecto minimalista pero muy tecnológico. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

El interior es de aspecto minimalista pero muy tecnológico. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

El CX-3 está construido sobre la plataforma del Mazda 2. De ahí sus dimensiones compactas (4,28 m de largo, 1,77 de ancho y 1,54 de alto) y el hecho de que compartan tanto el diseño interior como el espacio para los ocupantes.

Si bien el vehículo está homologado para cinco pasajeros, su ajuste a los estándares del segmento en el que se inscribe hace que sea más recomendable para cuatro, especialmente si se trata de personas grandes. Tres adultos acomodados en el asiento posterior podrían sentirlo estrecho, además de escaso de espacio para las piernas y la cabeza si miden más de 1,80 metros.

El cuidado de los detalles del Mazda CX-3 se aprecia tanto en el exterior como en el interior. Foto: Paúl Rivas/ CARBURANDO

El cuidado de los detalles del Mazda CX-3 se aprecia tanto en el exterior como en el interior. Foto: Paúl Rivas/ CARBURANDO

En este sentido, es importante comprender que los crossover son vehículos concebidos para satisfacer los requerimientos de personas solas, parejas o familias pequeñas, pues el espacio interior es limitado.

De hecho, en varios aspectos el CX-3, se asemeja más a un hatch-back que a un SUV. Por ejemplo, el maletero tiene un volumen de 350 litros y la altura libre al suelo es de 15,5 cm, lo cual restringe su capacidad de sortear obstáculos.

En el apartado mecánico, el Maz­da CX-3 presume de tener bajo el capó el motor más poderoso de su categoría. Cuenta con un propulsor de cuatro cilindros, 2.0 litros y 16 válvulas con tecnología VVT, capaz de desarrollar 161 caballos de potencia a 6 000 revoluciones por minuto, y un torque de 211 Nm a un régimen de 4 000 rpm.

Puede estar asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades o a una automática con modo secuencial de igual número de relaciones (según el nivel de equipamiento), que en cualquier caso contribuye a optimizar las prestaciones del vehículo.

Los materiales utilizados son de alta calidad. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

Los materiales utilizados son de alta calidad. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

La combinación entre un tamaño compacto, un peso ligero y un motor potente hacen del Mazda CX-3 un vehículo ágil y divertido de conducir. A las agradables sensaciones que proporciona a quien se pone al volante aportan significativamente la precisión de la dirección con asistencia eléctrica y la adecuada amortiguación de la suspensión independiente en ambos ejes (tipo McPherson adelante y con barra de torsión atrás), que también le brinda una estabilidad destacable.

La caja automática ofrece el modo de conducción Sport, que al activarlo mediante un selector ubicado detrás de la palanca de cambios, ofrece un impulso adicional y dota al vehículo de un comportamiento más deportivo. Es útil para realizar maniobras tales como adelantamientos en carretera o salidas presurosas si está detenido.

El Mazda CX-3 está disponible en tres versiones: Entry (con caja manual o automática) y Core (tope de gama). Todos cuentan con elementos tales como frenos ABS con EBD y BA, controles de estabilidad y tracción, seis airbags, luces diurnas, volante multifunción regulable en altura y profundidad, aros de aleación de 16 pulgadas y botón de encendido. La versión Core añade radio Mazda Connect con pantalla táctil de 7 pulgadas, sensores de lluvia, volante de cuero, sensores y cámara de reversa, etc.

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