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¿Cuáles son los acreedores de Tame? La empresa en liquidación debe USD 316,8 millones

El año pasado de pandemia cerró con USD 6,8 millones de pérdidas. Y de enero a mayo de este 2021, el resultado continuó siendo negativo. Foto: Archivo / EL COMERCIO

El 100% de los bienes de Tame tiene prohibición de venta, ya que Petroecuador puso una medida coactiva en su contra. La estatal petrolera busca recuperar USD 154,2 millones por la entrega de combustible para sus aviones.

Esta deuda no es la única que tiene la firma aeronáutica, cuyo plazo para ser liquidada era el 23 de abril pasado. Los compromisos pendientes de pago suman USD 316,8 millones, monto siete veces más alto que el de sus activos, valorados en USD 45,1 millones, según datos de la Empresa Coordinadora de Empresas Públicas (EMCO).

Con esas cifras, las nuevas autoridades del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), a cargo de terminar el proceso de liquidación, tienen una tarea cuesta arriba.

El traspaso de los bienes por parte del grupo liquidador a la Cartera de Estado continúa, y se establecerá un nuevo cronograma de trabajo, señaló Fernando Arteaga, viceministro de Servicios del Transporte y Obras Públicas.

Lograr que se vendan los activos, cuando en los últimos días Petroecuador ejecutó la coactiva y se llevó los vehículos, será un reto para el MTOP.

En el inventario hay edificios, terrenos, oficinas y ocho aeronaves valuadas en USD 19,7 millones, que se encuentran en los aeropuertos de Quito, Cuenca y Shell (Puyo).

Según se ha informado al Ministerio, las naves están en buenas condiciones, pero para mantenerlas se necesitan USD 65 000 al mes, sin considerar el gasto de gasolina para mantenimientos específicos y otros rubros de protección.

El MTOP también dijo que ya inició conversaciones con posibles compradores. Arteaga, además, aseguró que se está trabajando para no causar mayores perjuicios a los involucrados en la liquidación.

Según el orden de prelación de pago de acreencias -establecido en un reglamento-, las costas judiciales van primero. Actualmente están en marcha 770 demandas laborales y otras 15 por diferentes figuras legales, según explicó el personal de EMCO.

En segundo lugar, están salarios, indemnizaciones y liquidaciones de extrabajadores. Aunque EMCO confirmó que ya no hay pagos pendientes por estos rubros. Respecto de las obligaciones con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), se adeudan USD 1,68 millones.

Por fuera del orden de prelación, se prevé el reconocimiento de jubilaciones patronales a exempleados que laboraron más de 25 años.

Por este derecho adquirido, Víctor Rivadeneira, abogado del Colectivo por Nuestros Derechos Tame, explicó que se solicitaron cuatro acciones de protección; de estas, una ya llegó a la Corte Constitucional. Se espera que el proceso sea admitido, pues se trata de un derecho inviolable.

María Isabel Escobar es una de las 108 personas de este grupo que demandan este tipo de jubilación. En su caso laboró 25 años en la firma. “Queremos que esto no quede como un hecho olvidado y que sepan que estamos trabajando por nuestros derechos”.

En cuarto y quinto lugares de prelación están BanEcuador y las entidades del Gobierno central, entre ellas se destacan: Petroecuador, los ministerios de Economía y de Turismo. También se adeuda a Seguros Sucre, que entró a liquidación.

Los clientes públicos y privados figuran después, por el reembolso de boletos aéreos. EMCO ha registrado 87 247 cupones aéreos por USD 5,6 millones. El 97% se emitió hasta el 16 de marzo del 2020, dos meses antes de que Tame se extinguiera, vía Decreto.

Fernando León, de 33 años, es uno de los perjudicados. Compró cuatro pasajes por USD 1 500 para ir de vacaciones a Fortlauderdale (Florida) en julio del 2020.

Ha llenado formularios, entregado información una y otra vez y se siente desesperado. Exige que alguien “les dé la cara” a él y a otras 231 personas de un grupo de afectados, que se formó en WhatsApp.

El caso de Pablo Prócel, de 44 años, es similar. Adquirió cuatro boletos a las islas Galápagos por su aniversario de bodas. Su plan era viajar en agosto del 2020 con su esposa y dos niños, pero por la pandemia se canceló el vuelo.

Más tarde le informaron que no podían transferirle a otra aerolínea y menos devolver los USD 823,64 que canceló. Al igual que León, tiene un certificado de acreencia, pero duda de su validez. Le preocupa que Tame no tiene dinero con qué pagar. Él también es parte de otro grupo de Facebook y de dos de WhatsApp.

Los créditos tributarios, impuestos y tasas, así como proveedores nacionales, internacionales y otros pasivos, como el fondo de cesantía de los extrabajadores, engrosan la lista de las acreencias.

El desasosiego de Prócel es válido, pues con los activos registrados hasta mayo pasado apenas se cubriría el 14% de los pasivos identificados.

Tame arrastra cifras en rojo desde el gobierno del expresidente Rafael Correa, debido, entre otras cosas, a sus excesivos egresos. Solo en el 2017 cerró con USD 61,2 millones en contra. Los dos siguientes años continuaron las pérdidas por montos similares.

El año pasado de pandemia cerró con USD 6,8 millones de pérdidas. Y de enero a mayo de este 2021, el resultado continuó siendo negativo.