El sector de Las Herrerías forma parte del inventario que sirvió a la capital azuaya para ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Allí hay talleres artesanales. Fotos: Xavier Caivinagua / para CONSTRUIR.

El sector de Las Herrerías forma parte del inventario que sirvió a la capital azuaya para ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Allí hay talleres artesanales. Fotos: Xavier Caivinagua / para CONSTRUIR.

El patrimonio de Las Herrerías fue recuperado

Giovanni Astudillo. Editor
(F - Contenido Intercultural)

Las Herrerías es uno de los sectores más emblemáticos de la capital azuaya, por sus herreros y arquitectura y porque forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Allí, 19 viviendas edificadas con técnicas ancestrales fueron recuperadas.

Son inmuebles que se caracterizan por sus techos de teja y carrizo, balcones elaborados en forja y paredes de adobe y bahareque, que tienen cerca de un siglo. La intervención es un proyecto que fue impulsado por la Universidad y por el Municipio de Cuenca. Invirtieron USD 445 338.

La iniciativa tiene tres fases. La primera empezó el año pasado y consistió en levantar la información e investigaciones de las tipologías y técnicas arquitectónicas, que estuvo a cargo de estudiantes y profesores de esta universidad. Además, incentivar la participación de los dueños de los inmuebles y el financiamiento.

De esa forma, dice el director del proyecto, Fausto Cardoso, se escogieron los inmuebles que fueron intervenidos.

Las viviendas patrimoniales tienen tejas  en techos.

Las viviendas patrimoniales tienen tejas en techos.

La segunda fase, en cambio, se centró en la intervención de las casonas y el trabajo arrancó el 14 de mayo y finalizó el 9 de este mes con la entrega del último inmueble. La tercera etapa comprende la evaluación, que arrancará el próximo mes cuando se reanuden las clases en la Universidad de Cuenca.

Según Cardoso, el objetivo fue recuperar las técnicas ancestrales de construcción en las edificaciones patrimoniales y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

En Las Herrerías también retiraron, con el apoyo de la Empresa Eléctrica Regional Centro Sur, el cableado que estaba en malas condiciones.

“Al principio hubo vecinos que no quisieron participar, pero luego, cuando vieron las obras, quisieron sumarse”. A más de las 19 casas intervenidas existieron otras tres en las que se hicieron arreglos menores en fachadas.

El hierro es otro material que se destaca.

El hierro es otro material que se destaca.

El proyecto se centró en una conservación preventiva del patrimonio. “Nos interesa que no se deterioren gravemente o colapsen”. Al revisar las cubiertas, instalaciones y las estructuras se identificó que algunos elementos estaban en condiciones precarias.

Fueron cinco equipos de trabajo y cada uno se encargó de tres a cinco viviendas dependiendo de la complejidad de los trabajos que se requerían. Cada grupo estuvo integrado por arquitectos y 12 obreros contratados y estudiantes de la Universidad de Cuenca.

La Tercera División del Ejército Tarqui también aportó con la mano de obra. Fueron entre 25 y 30 uniformados.

Los inmuebles se caracterizan por lucir carrizos.

Los inmuebles se caracterizan por lucir carrizos.

Los propietarios de las casas, por su parte, aprovecharon para colocar cruces elaboradas en hierro por los artesanos de este barrio. En ese sector se fabrican cruces de diferentes modelos, que tienen significados como la protección y la ayuda para la familia.

Cardoso destacó que en la intervención encontraron técnicas ancestrales de construcción y que son poco comunes y “excepcionales, como la de par y nudillo”. Esta se compone de dos series de vigas o maderos inclinados y contrapuestos que están en ángulo unos con otros formando una cumbrera.

Las paredes son de adobe y bahareque.

Las paredes son de adobe y bahareque.

En este caso, los obreros hicieron nudos con sogas o vetas de cuero. Según Cardoso, en esa época prácticamente no se empleaban clavos, solo para casos excepcionales.
En la intervención también se recuperaron paredes construidas con adobe o bahareque y los revoques de tierra de los muros, dijo Cardoso.

En el caso de las cubiertas se recuperaron los carrizos y las cabuyas. También se adecentaron las fachadas de las casonas, que datan el siglo XIX, dijo el director municipal de Áreas Históricas, Pablo Barzallo.

Él agregó que en el caso de las cubiertas se recuperaron los carrizos y las cabuyas.