El arquitecto Víctor Hugo Garcés en la cocina de su penthouse, ubicado en Cumbayá. Tiene un área de recreación de 150 metros cuadrados. Fotos: Vicente Costales/ CONSTRUIR

El arquitecto Víctor Hugo Garcés en la cocina de su penthouse, ubicado en Cumbayá. Tiene un área de recreación de 150 metros cuadrados. Fotos: Vicente Costales/ CONSTRUIR

Domingo 09 de junio 2019

La luz natural y la vista nutren a este penthouse

Paola Gavilanes. Coordinadora (I)
pgavilanes@elcomercio.com

Disfrutar de la vista y de la luz natural siempre fueron prioridades para el arquitecto Víctor Garcés y su familia.

Por eso habitó un departamento con vista a las montañas que rodean a la capital y luego, cuando tuvo la oportunidad, construyó un penthouse con vista al valle de Cumbayá.

Allí, precisamente, es donde vive ahora este arquitecto con su esposa e hijos.
Todas las mañanas, desde la sala, el comedor y la cocina observan el Ilaló y el Cotopaxi.

Las paredes de hormigón visto contrastan con el mobiliario y detalles decorativos.

Las paredes de hormigón visto contrastan con el mobiliario y detalles decorativos.

Por eso, esos ambientes son los preferidos de la familia. Allí, además, se reúnen con los amigos y familiares.

Esa es la razón por la que se diseñó una cocina amplia y acogedora, y con salida a una pequeña terraza, que también goza de esa vista privilegiada.

El arquitecto Víctor Garcés en la sala de su penthouse, ubicado en Cumbayá. Foto: Vicente Costales/ CONSTRUIR

Para lograrlo se valió de materiales como el cuarzo -en el mesón- y porcelanato, y de colores como el blanco. Con este último logró un efecto de amplitud y luminosidad.

Este arquitecto describe a su cocina como el corazón de la vivienda, pues en su caso dejó de ser ese lugar donde solo se preparan alimentos y se convirtió en el espacio en el que comparten y dialogan todos los habitantes.

Este espacio exterior se integra a la cocina, al comedor y a la sala.

Este espacio exterior se integra a la cocina, al comedor y a la sala.

Para integrar a los niños y a las visitas colocó una sala de estar junto a la cocina, apenas separada por una media pared.

El penthouse tiene 300 m² cuadrados de construcción y la estructura es de hormigón.
La reforzó para que soporte el peso de la piscina que está en la parte superior, junto a un amplio espacio abierto y área BBQ. Ese espacio es de 150 m².

Esta vivienda forma parte de un edificio que se construyó en el 2014 y que tiene dos departamentos en el primer piso y dos en el segundo.

Una media pared separa a la sala familiar de la cocina.

Una media pared separa a la sala familiar de la cocina.

El penthouse está en la tercera planta: el área social y privada funcionan en el mismo piso. El diseño y construcción estuvo a cargo de la oficina Víctor Garcés Arquitectos.
Todos los departamentos son diferentes, según Garcés, que seleccionó materiales naturales y tonos grises para dar vida a su nueva residencia.

En el piso de las habitaciones, por ejemplo, colocó duelas de madera importada de Brasil; mientras que en el piso de la cocina, comedor y salas puso porcelanato español de formato grande: cada pieza mide 0,60 x 1,20 metros.

En el piso de las habitaciones hay madera importada de Brasil.

En el piso de las habitaciones hay madera importada de Brasil.

Hay hormigón visto en las paredes de la sala principal y en la familiar y piedra en otros sectores del penthouse.

El detalle de color está dado por el rojo de los cojines, el brillo de la cerámica y los tonos de un papel tapiz italiano. “Es importante saber combinar los tonos grises para evitar la sensación de espacios fríos”.

Garcés también incorporó tecnología a su vivienda: la puerta del departamento se abre con clave, mientras que las cortinas se cierran a control remoto. Hay un sistema de audio centralizado e iluminación inteligente que funciona con luces LED.