Los espacios están distribuidos en Quinta Los Juanes, en Baños. Los espacios verdes y las construcciones tipo antiguo se conjugan con el paisaje y la naturaleza de la zona. Fotos: Glenda Giacometti / EL COMERCIO y Cortesía Quinta Los Juanes

Los espacios están distribuidos en Quinta Los Juanes, en Baños. Los espacios verdes y las construcciones tipo antiguo se conjugan con el paisaje y la naturaleza de la zona. Fotos: Glenda Giacometti / EL COMERCIO y Cortesía Quinta Los Juanes

Sábado 06 de abril 2019

Madera y piedra se conjugan en Los Juanes

Modesto Moreta. Coordinador  (F-Contenido Intercultural)

Rodeado y en medio de la naturaleza, la construcción tipo hacienda de color amarillo resalta a la vista. Las instalaciones -en más de 1 500 m² de construcción estilo rústico- se encuentran rodeadas de un impresionante paisaje que hace de Quinta Los Juanes un espacio para el descanso y el relax.

La edificación de dos plantas tiene una perfecta combinación de la madera que resalta en los dinteles o umbrales de acceso a cada uno de los espacios donde también sobresalen las ventanas de medio punto, tipo antiguo que buscan dar claridad a los ambientes.

Las áreas verdes resaltan en los exteriores de la construcción.

Las áreas verdes resaltan en los exteriores de la construcción.

Las vigas gruesas de eucalipto y de los tumbados están a la vista. Esta casa de campo familiar, hace seis meses, se convirtió en una quinta de recepciones para bautizos, cumpleaños, matrimonios, quinceañeras, eventos sociales y culturales.

La casona está ubicada en el sector El Aguacatal, en el ingreso a la ciudad de Baños de Agua Santa, en Tungurahua. Se levanta en un área de terreno de 3 000 m². Está cubierta con jardines, extensos espacios verdes, corredores tipo caballerizas, donde funciona el restaurante, y distribuyen a los sitios como la piscina, la cancha deportiva y otras áreas de la quinta.

Diego Ruiz, propietario de Los Juanes, cuenta que el proyecto comenzó hace dos años como una propuesta para el descanso familiar, pero poco a poco se transformó en un emprendimiento que lleva los nombres de sus hijos Juan Diego y Juan Ignacio. El emprendimiento familiar se abrió en octubre del año pasado.

Los visitantes llegan a esta casa para descansar.

Los visitantes llegan a esta casa para descansar.

Comenta que la idea de la edificación fue darle un toque antiguo, usando materiales andinos como la teja, la madera y complementados con los zócalos de piedra para evitar la humedad en el piso y las paredes de ladrillo visto que le dan un toque colonial. “Lo que buscamos es darle a la gente un espacio diferente, con ambientes tipo antiguo que se mezclan con la naturaleza y ayudan para el descanso”.

También cuenta con un área de recreación con piscina y una cancha. Es una zona donde se pueden practicar deportes extremos como escalada deportiva o visitar el zoológico de San Martín.

Las gradas y los pasamanos conducen a la planta alta.

Las gradas y los pasamanos conducen a la planta alta.

La decoración hace juego con los espacios, los candiles y ruedas de carretas otorgan un ambiente acogedor. A futuro, la Quinta Los Juanes contará con un sitio de hospedaje con una habitación máster para el hospedaje.

La fachada es tipo colonial y cada planta tiene una altura de 3,50 metros de altura. “Decidimos contar con una construcción grande y con una altura que difiere a lo tradicional con la idea de resaltar los espacios amplios y cómodos, con un área de ventilación”.

Luis Vaca, constructor y especialista en este tipo de construcciones, explica que el diseño fue elaborado por su propietario y lo que se hizo fue adoptar características similares a las tecnologías antiguas, como realizaban los antepasados, donde se combinan materiales de la zona.

La Quinta cuenta con un área de asadero para familias.

La Quinta cuenta con un área de asadero para familias.

Hizo algunas adecuaciones, puesto que cada uno de los espacios cuenta con una puerta. En la primera planta están las áreas como el restaurante, la cocina, la sala, la chimenea y el espacio de recepciones que dan calidez a la vivienda. Posee un parqueadero, barbacoa y una pequeña cabaña en la parte anterior.

Vaca resalta los ventanales de la casa, porque considera que son los cuadros vivos donde los huéspedes disfrutan de los paisajes y de la naturaleza viva. Y en las gradas de hormigón de acceso a la segunda planta no cuentan con columnas. Además, para evitar la humedad utilizaron membrana que ayuda en la impermeabilidad. “Eso impidió que haya humedad en las paredes”.