La luminaria más elaborada lleva el nombre de Pucará. Es un artículo utilitario construido con hierro, totoras y vidrio. Fotos: Álvaro Pineda para EL COMERCIO

La luminaria más elaborada lleva el nombre de Pucará. Es un artículo utilitario construido con hierro, totoras y vidrio. Fotos: Álvaro Pineda para EL COMERCIO

Sábado 22 de junio 2019

Lámparas elaboradas con tres técnicas ancestrales

José Luis Rosales. Redactor
(F-Contenido Intercultural)

Pucará, una lámpara de nueve puntos de iluminación y 2 metros de diámetro es la pieza estrella de la muestra denominada ‘Luz Andina’. El diseño de la luminaria de vidrio reciclado, fibras de totora y hierro corresponde a la propuesta de Sebastián Chiriboga Moshenek.

Este diseñador industrial, de 25 años, presentará sus primeras creaciones en una exposición en la galería EC-X, situada en el Paseo San Francisco, en Cumbayá.
La muestra, que incluye la pieza central y 17 individuales, estará disponible para que el público la conozca del 27 de junio al 13 de julio.

Paralelamente, se expondrán cuadros de la artista ecuatoriana Sylvia Bakker. Su cromática está inspirada en las montañas, valles, nevados, playas y selvas de la Amazonía de nuestro país.

Sebastián Chiriboga exhibe una de sus creaciones.

Sebastián Chiriboga exhibe una de sus creaciones.

Es una combinación ideal en donde las luces se proyectarán sobre los cuadros.
Chiriboga trabajó en esta propuesta inédita desde agosto del año anterior hasta abril último. Lo hizo luego de su retorno al país tras cursar la carrera en el Instituto Europeo de Diseño, en Madrid, España, durante cuatro años.

Recuerda que cuando regresó trajo algunas ideas en su cabeza y varios dibujos en 3D en su ordenador portátil. El arquitecto francés Mathieu de Genot le ayudó en la evolución del proyecto.

Sebastián Chiriboga vivió su niñez y una parte de la adolescencia en la hacienda Las Mercedes, de propiedad de su familia, en la parroquia Angochagua, suroriente de Ibarra (Imbabura).

El diseñador cuenta con mano de obra de artesanos.

El diseñador cuenta con mano de obra de artesanos.

Ese compartir diario con la cultura kichwa de los vecinos del lugar marcó su gusto por los coloridos y complejos diseños indígenas. Esa visión intercultural se refleja en todos sus trabajos. Su meta es crear productos íntegros, que cuenten una historia a través de sus piezas únicas.

En la fabricación de las lámparas se emplean tres técnicas artesanales. La estructura se arma con hierro galvanizado. Artesanos de la cuenca del lago San Pablo con las fibras de totora dan forma a las pantallas de las luminarias. Las formas y colores nacen de los dibujos del emprendedor.

Están inspiradas en los montes Cubilche, Cunrro, Barraspamba, situados en el valle de Angochagua, y en otras elevaciones vecinas.
En los días soleados, el creativo observa con detenimiento las formas de las montañas para luego reproducirlas en los bocetos. Uno de ellos es el Cunrro, que tiene una vista privilegiada de Ibarra. Sus 3 200 m de altura lo representa con una forma parecida al de una cesta. 'Luz Andina’ desarrolla la emblemática técnica de la cestería de totora, pero con un toque innovador.

Para estos candeleros se escogió el tejido entorchado y el amarrado en bulto plano, explica Martha Gonza, gerenta de Totora Wasi, que colabora en el proyecto.
Chiriboga busca fortalecer la identidad de estas artesanías de la ‘Provincia de los Lagos’, para que no sean vistas solo como souvenir.

El taller está ubicado en la hacienda Las Mercedes.

El taller está ubicado en la hacienda Las Mercedes.

Los hábiles artesanos otavaleños han desarrollado una gama de colores para el teñido de los tallos, que antes y después de este proceso son secados al sol.
Para este proyecto se decidió mantener los colores tradicionales, aunque con algunas variaciones.

En la lámpara Pucará, por ejemplo, hay una combinación de colores fríos, explica Chiriboga. En la parte central sobresale el tono amarillo que simboliza al sol. El borde azul representa a las lagunas y el verde a las montañas.

Hay una opción denominada Inti que permite personalizar el color de las trenzas tejidas en la pantalla. Además, posibilita disimular el color de los cables eléctricos que adornan y complementan a la luminaria.

Para el uso del vidrio, en cambio, emplea el corte, esmerilado y pulido de las botellas. Alexandra Moshenek, artista de vitrofusión, le asesoró en esta técnica.
Lo que se busca es darle otro enfoque al reciclaje de estos envases, pero con una propuesta mucho más elaborada, explica el diseñador.

Las luminarias están dirigidas a una decoración moderna. La idea es que tomen protagonismo y den calidez y vivacidad al ambiente de casas, hoteles, restaurantes.
Por eso, unas lámparas fueron delineadas con una iluminación focal y otras, en cambio, con ambiental.