interculturalidad
  • Un ‘castillo’ de 120 años acoge a turistas
    En una de las colinas del barrio San Juan, en el Centro Histórico de Quito, se asienta Vista del Ángel Hotel Boutique, una construcción que fusiona en su fachada el estilo mudéjar de corte árabe y español. El interior cambia gracias a la combinación de estilos entre lo moderno, lo clásico y lo minimalista.
  • El estilo cuencano se plasmó en esta vivienda
    El cuencano Óscar Saldaña Durán se inspiró en la Casa de Chaguarchimbana, principal ícono arquitectónico de la calle de Las Herrerías, en la capital azuaya, para intervenir una casa antigua, ubicada enla zona de Misicata-Huizhil, en el sureste de Cuenca.
  • La rampira y la caña regresan a Las Palmas
    Cinco pequeños bohíos hechos con caña guadúa y techos de rampira ahora son parte de los locales ubicados en el malecón del balneario de Las Palmas, en Esmeraldas. Los sitios fueron diseñados para brindar comodidad a los turistas que acuden para disfrutar del mar y de la variedad de platos hechos a base de mariscos. Amparados de sol, desde el sitio se observan los buques petroleros.
  • Una casona patrimonial fue renovada
    Paredes de adobe, molduras de ladrillo, zócalo de piedra, puerta y ventanas de madera se destacan en la fachada de la Casa Cacmu Verde, en Ibarra. La edificación patrimonial, de propiedad de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Mujeres Unidas -Tantankushka Warmikunapac- Cacmu, obtuvo la certificación ambiental internacional de EDGE (Excelencia en diseño para mayores eficiencias, por sus siglas en inglés).
  • La caña guadúa y la paja toquilla son protagonistas en esta cabaña
    Las paredes de caña guadúa y el techo de paja toquilla tejida son parte del atractivo de la cabaña edificada por la Asociación Yachachik Rumy para recibir a sus visitantes. La infraestructura, distribuida en dos plantas, combina diferentes tipos de maderas resistentes a la humedad y a las polillas.
  • La hostería D’Franco mezcla los estilos italiano y campestre
    El diseño de inspiración italiana se fusiona con elementos locales propios de casonas rurales costeñas en la Hostería D’ Franco, de la vía El Triunfo-Bucay, en Guayas. Un camino rodeado de vegetación conduce a una edificación verde. Pero no es el color de la pintura, está forrada con una enredadera.
  • Los tsáchilas usan la paja toquilla para sus techos
    El constructor tsáchila es riguroso para sembrar, recolectar y secar la paja toquilla. Esta planta es el material principal para la construcción de los techos de cabañas y chozas de las comunas nativas.
  • Un patrimonio arquitectónico abierto al público
    Al ingresar a La Circasiana, el tiempo parece regresar. Un gran patio central recibe a los visitantes, en su centro aún hay rastro de lo que era la piscina, ahora cubierta en su totalidad. Al fondo, la fuente de piedra que abastecía de líquido al lugar luce intacta.
  • La Montaña combina materiales andinos y técnicas ancestrales
    Rodeada de un impresionante paisaje, La Montaña Restaurante y Hospedaje es un espacio para el descanso. Las construcciones tipo hacienda de color celeste resaltan a la vista y le convierten en un sitio espacial para el relax y para disfrutar de la vista de la ciudad.
  • Santo Domingo remodeló su centro histórico
    El centro histórico El Colono de Santo Domingo se transformó. En ese lugar -en el que hasta el 2018 se ubicaban unas antiguas lavanderías- se construyó un mirador, una plaza cultural, la plaza del Colono, un parque lineal y escalinatas.
  • Una hostería apostó por la materialidad de la zona
    Los ladrillos de color rojizo y la infraestructura de madera que sobresale en los acabados llama la atención de los visitantes cuando dirigen la mirada hacia la fachada de las cinco edificaciones.
  • La Casa Guzmán recobró su estilo y será el Museo del Cacao
    Los balcones curvilíneos de hierro forjado, los pilares y soportales son los elementos más representativos en la fachada. La Casa Guzmán Aspiazu recobró su estilo ‘art nouveau’ que le imprimió el arquitecto italiano Francesco Maccaferri Colli. Él había llegado a Guayaquil para construir el nuevo Palacio Municipal y levantó edificaciones públicas y privadas que actualmente se consideran un legado en la arquitectura moderna de la ciudad.
  • Una hostería guarda historia y tradición
    El arte religioso, las colecciones de antigüedades y las artesanías locales que decoran los espacios de la Hostería La Andaluza, situada a 15 minutos de Riobamba (Chimborazo), son su huella distintiva. Sus propietarios buscan recrear el escenario antiguo de las haciendas, pero con las comodidades de la hotelería moderna.
  • Guápulo guarda una residencia del siglo XIX
    Una construcción que data del siglo XIX exhi­be intactas las características de la arquitectura neoclásica mestiza en el centro-norte de Quito, en Guápulo, un barrio caracterizado por fiestas y celebraciones populares y religiosas en las que todavía se mantienen viejas tradiciones.
  • Atacames tiene casas ecológicas de bambú
    La construcción de casas de bambú se ha convertido en una alternativa para las familias del cantón Atacames, donde se han levantado 100 viviendas de 400 establecidas con similares características.
  • El reciclaje fue importante en la restauración
    El reciclaje de materiales fue una de las premisas que se aplicaron en la recuperación del inmueble patrimonial donde funciona, en la actualidad, La Guarida. Está ubicado en el barrio Convención del 45, en el centro de Cuenca.
  • Los tsáchilas renovaron sus cabañas típicas
    Octubre es el mes ideal para recolectar la paja toquilla, según los integrantes de la nacionalidad Tsáchila. Ellos se internan en el bosque nativo en luna llena para recopilar este material, con el que construyen el techo de sus cabañas. También lo utilizan para elaborar artesanías y artículos para sus hogares.
  • Sisary Wasi se inspiró en la cultura Karanki
    El murmullo del río Tahuando y el aroma fresco de los árboles de eucalipto inundan a Sisary Wasi (Casa del Florecimiento, en español). El inmueble ubicado en Santa Rosa de El Tejar, en el sur de la capital de Imbabura, fue construido para aprovechar la influencia del agua y el aire, como elementos indispensables para mantener el equilibrio energético en favor de las personas. Así explica Flor Yacelga, que ofrece este espacio como una casa de sanación y hospedaje.
  • Una hacienda rústica con un toque elegante
    En medio de 40 hectáreas de bosque se construyó el lugar perfecto para desconectarse de la ciudad. Construida a mano y en mingas, con adobe y piedras de la zona, la hacienda Rumiloma cuenta a sus visitantes muchas historias gracias a las antigüedades que guarda y que conforman cada espacio como parte del mobiliario y de la decoración.
  • La Casa Lavayen, la historia porteña del siglo XVIII
    La Casa Lavayen recobró su esplendor. Su fachada pasó un remosamiento de pintura en mayo pasado y le devolvió la elegancia a una construcción que guarda la historia porteña.