hacienda
  • Una hostería guarda historia y tradición
    El arte religioso, las colecciones de antigüedades y las artesanías locales que decoran los espacios de la Hostería La Andaluza, situada a 15 minutos de Riobamba (Chimborazo), son su huella distintiva. Sus propietarios buscan recrear el escenario antiguo de las haciendas, pero con las comodidades de la hotelería moderna.
  • Una hacienda rústica con un toque elegante
    En medio de 40 hectáreas de bosque se construyó el lugar perfecto para desconectarse de la ciudad. Construida a mano y en mingas, con adobe y piedras de la zona, la hacienda Rumiloma cuenta a sus visitantes muchas historias gracias a las antigüedades que guarda y que conforman cada espacio como parte del mobiliario y de la decoración.
  • La histórica Hacienda La Danesa acoge a los turistas
    Un camino de árboles de teca conduce a la Hacienda La Danesa desde la vía Naranjito-Bucay (Guayas). Está rodeada de una densa vegetación y plantaciones típicas de la costa ecuatoriana, lo que le da un entorno de privacidad.
  • Un antiguo molino explota su Arquitectura
    La edificación, de paredes de adobe, techo de teja, entrepisos de madera y amplios ventanales, guarda la historia de más de un siglo del molino San Juan.
  • Una hacienda tradicional se transmutó en hostería
    El amplio espacio para camping, una capilla donde se exhibe la cruz de Cristo, los estrechos pasillos con arcos de medio punto y las paredes anchas son la carta de presentación de la Hostería San Joaquín, ubicada en la entrada al Parque Nacional Cotopaxi.
  • Hato Verde fue construida con las piedras del volcán Cotopaxi
    La hacienda Hato Verde fue construida con las piedras expulsadas por la erupción del volcán Cotopaxi en 1877. El material pétreo de diferentes tamaños fue utilizado por los constructores de aquella época para edificar las gruesas paredes de la casona, emplazada en el camino de ingreso a la parroquia Mulaló y a pocos metros del río Cutuchi.
  • Un rincón campestre de Mejía que renace
    La hermosa construcción rodeada por explanadas verdes atrapa. Su tradicional construcción se mantiene intacta a través del tiempo, gracias al celo de la familia Lasso, su dueña desde 1746. Se trata de la hacienda Hualilagua de Jijón. La hacienda, propiedad de Rodrigo Lasso, es considerada una joya arquitectónica del cantón Mejía. Tras varios años de análisis, el clan tomó la decisión de rehabilitarla para preservarla y compartirla. Los trabajos se iniciación en el 2009. “Han sido varios años de ardua y constante lucha”, comenta José Elías Lasso, hijo de Rodrigo. Al entrar al lugar, un aire de tradición atrapa. Los pisos de piedra con hueso de canilla de vaca se destacan. Amplias paredes fabricadas con adobe dan la idea de amplitud. En el centro de la estructura se encuentra un patio central. Con una pileta en la mitad, rememora el tiempo en donde ese lugar se utilizaba como patio central de la casa. Ahora, este espacio tiene una celosía de vidrio sostenida por grandes vigas y columnas
  • Un café campestre en la ciudad
    Por el aroma agradable y la rica comida, la cafetería La Hacienda parecería una casa de campo. Pero no, se ubica en el corazón de Ibarra. Desde hace seis años funciona en la tradicional Esquina del Coco, en donde se dice nació la capital imbabureña.