El arquitecto Mario Mantilla Rayo, en el porche de su vivienda, uno de sus lugares favoritos. Se conecta con la cocina y con el jardín de 120 m². Fotos: Galo Paguay/ CONSTRUIR

El arquitecto Mario Mantilla Rayo, en el porche de su vivienda, uno de sus lugares favoritos. Se conecta con la cocina y con el jardín de 120 m². Fotos: Galo Paguay/ CONSTRUIR

Sábado 15 de junio 2019

Un espacio que refleja el gusto por la armonía

Paola Gavilanes. Coordinadora  (I)
pgavilanes@elcomercio.com

Una calle arborizada en San Juan de Cumbayá conduce a la vivienda del arquitecto Mario Mantilla Rayo. Forma parte de un conjunto de 18 departamentos rodeados de árboles y plantas pequeñas. Hay vegetación en los corredores y también en los jardines, y el suyo es uno de los más acogedores.

Allí predomina el color verde en todas sus presentaciones, aunque también hay, cerca del porche, destellos de color dados por las flores de varias plantas ornamentales.

A ese jardín se lo aprecia tras abrir la puerta principal e ingresar al hall del departamento, de 350 m² cuadrados de construcción. Parece una postal y por eso, precisamente, después de varios análisis Mantilla se quedó con esa vista y descartó un departamento en una planta alta y, así, la posibilidad de que una nueva construcción cubra el paisaje.

Un jardín lleno de vegetación se observa desde las áreas social y privada.

Un jardín lleno de vegetación se observa desde las áreas social y privada.

Ese espacio, junto con la sala de estar, la sala principal, el porche y la cocina son los favoritos de toda su familia: tiene cinco hijos (dos pares de mellizos). La llegada de sus pequeños dice, también influyó en la decisión de priorizar una vivienda con un jardín de 120 m².

La planificación del proyecto arrancó en el 2001 y lo hizo en compañía de Felipe Londoño, su socio desde hace 20 años, el mismo tiempo que lleva viviendo en Ecuador.

Hay mármol en el comedor y ventanería de PVC. Es más resistente y fácil de limpiar.

Hay mármol en el comedor y ventanería de PVC. Es más resistente y fácil de limpiar.

Mantilla es chileno y llegó creyendo que su aventura duraría uno o dos años, pero se enamoró de la gente, del paisaje, de las oportunidades, y se quedó. Junto con su socio han construido decenas de proyectos, que, según él, han marcado un precedente porque “pensamos en satisfacer las necesidades de las personas. Vamos más allá de la arquitectura”.

Además de la vista al jardín, su departamento goza de abundante luz natural y de ventilación cruzada, característica que mejora las capacidades térmicas de los espacios.

En San Juan de Cumbayá hace calor y por eso se pensó también en revestimientos para mantener una temperatura estable: colocó mármol en el piso de la sala, hall y comedor.

El comedor se conecta con el porche tras abrir los ventanales.

El comedor se conecta con el porche tras abrir los ventanales.

La madera está en el piso de las habitaciones, para otorgar calidez a la vivienda. Para conseguir esa sensación también colocó ventanería de PVC de color maderado, material hermético y fácil de limpiar.

La estructura es tradicional, de hormigón armado y con losas sobre ‘steel deck’. La fachada cuenta con revestimientos que permiten mantenerla en óptimas condiciones.

Adentro, las paredes están pintadas de blanco, tono que permite incluir varios detalles de color y que además otorga sensación de amplitud y mayor luminosidad.

La estructura de los departamentos es de hormigón armado. Resaltan tonos neutros.

La estructura de los departamentos es de hormigón armado. Resaltan tonos neutros.

Con ese fondo, saltan a la vista obras de pintores ecuatorianos, mobiliario y complementos que tienen una historia y que, de alguna manera, transmiten los gustos y esencia de las personas que habitan el departamento.