Este material otorga atemporalidad a cualquier edificación. Sus ‘imperfecciones’ ahora forman parte de un diseño más puro y estético. Foto: Julio Estrella/ CONSTRUIR

Este material otorga atemporalidad a cualquier edificación. Sus ‘imperfecciones’ ahora forman parte de un diseño más puro y estético. Foto: Julio Estrella/ CONSTRUIR

Sábado 30 de noviembre 2019

Un elemento de construcción dúctil para distintos acabados

Paola Gavilanes.  Coordinadora (I)
pgavilanes@elcomercio.com

El hormigón o concreto en la arquitectura moderna básicamente se utiliza desde hace dos siglos, mientras que el hormigón armado está desde hace uno, según Pedro Esteban Ordóñez Cordero, principal de la firma Ordóñez Cordero Arquitectos.

Este último material -hormigón más acero- llegó para transformar el mundo de la construcción, pues se trata de un elemento moldeable, con el que se puede construir lo que el cliente desee, en función de sus necesidades. “No tengo limitación de largo ni de ancho. El único limitante es el peso”, sostiene Ordóñez Cordero.

En la arquitectura moderna, el hormigón está presente básicamente como un elemento estructural: en la construcción de pilares, columnas, losas y puentes. Sin embargo, en la actualidad existe una tendencia por buscar o mostrar una limpieza en el diseño de las edificaciones exhibiendo la pureza de los materiales; en este caso del concreto. También pasa con recursos naturales como el ladrillo, madera, acero y piedra. Antes, la tendencia consistía en cubrirlos con cualquier tipo de revestimientos.

En Terrazas de la Cerámica, Tumbaco, el concreto visto está en techos y paredes. Foto: Julio Estrella/ CONSTRUIR

En Terrazas de la Cerámica, Tumbaco, el concreto visto está en techos y paredes. Foto: Julio Estrella/ CONSTRUIR

Por eso ahora el hormigón está expuesto en fachadas, techos, paredes internas de la vivienda e incluso en elementos como mesones de cocina, lavamanos y lavaplatos.
Con concreto también se elaboran mesas, sillas, bancas y macetas y mobiliario urbano; es más resistente.

Para cada propósito se mezclan determinadas cantidades de cemento, piedras de diferentes espesores, arena, ripio y una serie de aditivos que le otorgan las características necesarias para desarrollar un sinnúmero de estructuras. A la mezcla también se añaden pigmentos naturales, es decir que mantendrá el determinado color pese al sol o a la lluvia, cuenta Bernardo Sevilla, de Rinnova.

Esta tendencia por mostrar el material con todos sus “lunares e imperfecciones”, pero de forma más estética, asegura Ordóñez Cordero, apareció hace 10 años, aproximadamente.

Este material admite una serie de pigmentos. Uno de los más utilizados es el negro. Foto: Julio Estrella/ CONSTRUIR

Este material admite una serie de pigmentos. Uno de los más utilizados es el negro. Foto: Julio Estrella/ CONSTRUIR

Para lograr las diferentes apariencias del hormigón, los expertos recurren a técnicas específicas y a cofres -encofrado- o moldes diseñados para una determinada obra. Así, precisamente, es como la firma Diez + Muller Arquitectos logró el terminado de Torre 6, edificio ubicado en el centro-norte de Quito.

El arquitecto Gonzalo Diez Ponce explica que al hormigón expuesto se le conoce también como hormigón visto o concreto arquitectónico, y que es diferente del hormigón estructural; varían los agregados.

También se elaboran placas de concreto que sirven como revestimiento y mobiliario. Foto: Cortesía Rinnova

También se elaboran placas de concreto que sirven como revestimiento y mobiliario. Foto: Cortesía Rinnova

Para el concreto arquitectónico -utilizado como acabado- se coloca chispa, mientras que para el estructural se requiere piedra o ripio. “Así conseguimos un hormigón más fluido”, cuenta Diez Ponce.