El edificio cuenta con servicios que incluyen instalaciones deportivas. Fotos: tomadas de Plataforma Arquitectura.

El edificio cuenta con servicios que incluyen instalaciones deportivas. Fotos: tomadas de Plataforma Arquitectura.

Sábado 10 de noviembre 2018

Torre Reforma ganó el Premio Highrise 2018

Redacción Construir (I)

El edificio de oficinas Torre Reforma, en Ciudad de México, se adjudicó el premio al rascacielos más innovador del mundo otorgado por el Deutsches Architekturmuseum (DAM).

El International Highrise Award, uno de los premios de arquitectura más importantes para edificios altos, se entrega cada dos años al proyecto que mejor ejemplifica los criterios de diseño orientado al futuro, tecnología de construcción innovadora, integración en esquemas de desarrollo urbano, sostenibilidad y rentabilidad.

El premio –una estatuilla del artista Thomas Demand y USD 57 000 (50 000 euros)– se otorga a los planificadores y desarrolladores conjuntamente.

En esta ocasión fue el arquitecto L. Benjamín Romano quien recibió la estatuilla y el dinero en la ceremonia de entrega de premios en la Paulskirche de Frankfurt.

DAM describió el proyecto y la innovación detrás de su diseño. “En contraste con la tendencia internacional duradera hacia las torres residenciales, así como los proyectos de uso mixto cada vez más grandes en Asia, el ganador del premio de este año es una vez más un edificio de oficinas clásico”.

Añadió que se trata de un proyecto que atiende “más que solo eso. El problema predominante de los terremotos en la Ciudad de México requiere un concepto de estructura de apoyo inteligente, que preste a la torre de oficinas de 246 metros de altura su sorprendente aspecto. Al hacerlo, Torre Reforma de L. Benjamín Romano coloca a la capital de México en el mapa mundial de Arquitectura de gran altura innovadora”.

El edificio, con forma triangular, tiene 57 pisos y mide 246 metros de altura.

El edificio, con forma triangular, tiene 57 pisos y mide 246 metros de altura.

El edificio, finalizado en el 2016, se ubica en el Paseo de la Reforma de Ciudad de México, una avenida emblemática del centro de la capital mexicana en donde se encuentra la mayoría de los rascacielos de la urbe.

Tiene 57 niveles y está ocupado, sobre todo, por oficinas, pero también alberga un área comercial, instalaciones deportivas y un auditorio panorámico.

El edificio, que se distingue por su forma triangular, está compuesto por dos altos muros de concreto expuesto aparente de 246 metros que asemejan la forma de un libro abierto.

Esos muros que dan forma a la volumetría del edificio se empotran 60 metros bajo el nivel de banqueta para los nueve sótanos de estacionamiento y para dar cimiento a la torre. La tercera fachada cuenta con tensores metálicos y está cerrada con cristal con vistas panorámicas al Bosque de Chapultepec.

Sus fachadas permiten tener espacio libre y versátil sin columnas al igual que la reducción del consumo de energía dentro de la torre.

Las fachadas de concreto están inspiradas por la arquitectura mexicana prehispánica y colonial donde los materiales sólidos (concreto o piedra) son predominantes.

El rascacielos mexicano fue construido alrededor de una casa de 1930.

El rascacielos mexicano fue construido alrededor de una casa de 1930.

El año pasado el edificio Torre Reforma fue puesto a prueba con el terremoto de magnitud 7.1 que causó el colapso de decenas de construcciones en Ciudad de México. Actualmente, la Torre Reforma es el rascacielos más alto de la ciudad, pero promete ser superado por la torre Torre Mitikah de 267 metros, la cual está en proceso de construcción.

L. Benjamín Romano, por su parte, mencionó que “este premio es especialmente valioso porque proviene de mis colegas que pueden apreciar no solo un edificio en sí mismo, sino también los desafíos financieros, estructurales, ambientales y normativos inherentes”.

De los más de 1 000 rascacielos que se encargaron en todo el mundo en los últimos dos años, el Deutsches Architekturmuseum (DAM) nominó 36 edificios sobresalientes de 15 países diferentes. Un jurado internacional de expertos compuesto por arquitectos, ingenieros estructurales y especialistas en bienes raíces seleccionó los últimos cinco para la lista corta.

El jurado de este año incluyó a Sean Anderson, Knut Stockhusen, Horst R. Muth, Peter Cachola Schmal, Jette Cathrin Hopp y Kai-Uwe Bergmann, entre otros.