El sofá destaca por su color dentro de un ambiente social, siempre con equilibrio. Fotos: Patricio Terán y Julio Estrella / CONSTRUIR.

El sofá destaca por su color dentro de un ambiente social, siempre con equilibrio. Fotos: Patricio Terán y Julio Estrella / CONSTRUIR.

Sábado 01 de septiembre 2018

Sofás de tonos fuertes son los protagonistas

Yadira Trujillo Mina. Redactora (I)

Una decoración de riesgos es por lo que se apuesta hoy en día. Se trata de no tenerle miedo a las aplicaciones fuera de lo común, a lo diferente.

Esto se puede apreciar tanto en formas discontinuas como en colores intensos. El uso de colores fuertes puede resultar peligroso si no se cuenta con asesoría profesional, asegura la interiorista Nora Morales.

Sin embargo, elegir colores que combinen con todo ya no es una prioridad del interiorismo. Hoy en día los amarillos, verdes, anaranjados, azules eléctricos y rojos llegan para ganarse el protagonismo de cualquier espacio.

Aunque estos colores siempre se han implementado en la decoración, se lo hacía a través de elementos complementarios como accesorios o detalles. Pero si se habla de que el color es el foco principal de una estancia, este se aplica en equipamiento principal como los sofás, dice Morales.

“Esta es una forma de innovar, de no crear espacios aburridos y apagados, sino de hacer ambientes interesantes dentro de la casa, con un toque de originalidad, pero sin dejar de lado el concepto”.

Las butacas también pueden usar tonos encendidos.

Las butacas también pueden usar tonos encendidos.

Esto significa equilibrio, lo que en este caso se logra con un análisis de los materiales que rodean el sofá.

Entre lo que se debe considerar, Morales menciona, especialmente, el piso y las paredes como elementos clave. “En estos deben procurarse colores neutros y texturas llanas, lo que no niega una oportunidad de jugar con una tonalidad de la misma paleta del sofá, en menor intensidad”.

Asimismo son importantes las combinaciones del sofá con otros elementos más pequeños del mismo color, acota. De esta manera se evita que por su gran realce, el sofá quede como un elemento aislado dentro del área social. “Todo debe entrelazarse porque así el espacio adquiere un sentido”.

Con esto coincide la interiorista Martha Rodríguez. Ella recomienda que, por ejemplo, si se elige un sofá vintage amarillo, se acompañe con accesorios del mismo color como las figuras en la mesa de centro.

En este tema, asegura Rodríguez, es indispensable un diseño lumínico de calidad. De hecho, la profesional no recomienda aplicar esta tendencia cuando no se cuenta con suficiente luz en un espacio.

Los accesorios complementan la decoración.

Los accesorios complementan la decoración.

“En primera instancia es necesaria la entrada de luz natural. Si nosotros tenemos un sofá azul eléctrico frente a un gran ventanal, la intención tendrá un mejor efecto porque el sofá destacará aún más”.

Otra recomendación de Rodríguez es el acompañamiento del elemento de color con una luz dirigida que resalte más el tono. Se puede hacer con una lámpara de pie o colgante.

Ahora bien, ¿se puede tener más de un elemento destacado en la casa o solo el sofá de la sala? Según las interioristas es posible destacar el color elegido en más de un ambiente.

Para que la idea no deje de ser original, su sugerencia es que cada estancia exhiba el color en un elemento diferente. “Si en la sala es el sofá, en el dormitorio debería ser una alfombra y en el baño las toallas. Así se nota un concepto claro”.