Las esculturas de animales como el oso de anteojos, tortuga cabeza pintada, oso perezoso y venado fueron elaboradas por varios trabajadores oriundos de Tufiño. Fotos: Álvaro Pineda para CONSTRUIR.

Las esculturas de animales como el oso de anteojos, tortuga cabeza pintada, oso perezoso y venado fueron elaboradas por varios trabajadores oriundos de Tufiño. Fotos: Álvaro Pineda para CONSTRUIR.

Sábado 15 de septiembre 2018

Un área verde inspirada en lo étnico y natural

José Luis Rosales. Redactor
(F - Contenido Intercultural)

Una edificación circu­lar, de 16 metros de diámetro, construida en el ingreso al Ecoparque, en Carchi, está inspirada en la cultura Pasto.

En el inmueble -en el que predominan materiales de la zona como ladrillo y teja- se recrea un antiguo bohío de este pueblo que habitó el territorio de lo que hoy es el norte de Ecuador y el sur de Colombia. Así explica el arquitecto Oswaldo Ayala, técnico de la Prefectura del Carchi y responsable del diseño.

Los primeros bohíos fueron construidos durante el período de Integración (700 d.C. a 1500 d.C.). Se cree que servían para las fiestas y cultos o eran lugares de residencia de los diferentes caciques.

Para el diseño del Ecoparque se barajó la alternativa de construir la nueva edificación con bahareque y techo de paja, con las diversas técnicas ancestrales. Pero por los costos que implica el mantenimiento desistieron de la idea.

En la construcción circular -donde funcionarán las salas de información, conferencia y administración- prevalecen amplios ventanales que permiten el paso de la luz natural.

Los visitantes ingresan a este parque por un puente peatonal. Bajo este viaducto se construye la segunda laguna.

Los visitantes ingresan a este parque por un puente peatonal. Bajo este viaducto se construye la segunda laguna.

La cubierta, que es en forma de cono, igualmente tiene cristales incrustados. En la parte superior hay una estructura metálica, en la que se hizo un diseño de la rosa de los vientos. Al mediodía, cuando el sol cae sobre el lugar, se proyecta la figura en el piso.

Hay cuatro baterías sanitarias que fueron edificadas con las formas de los bohíos.
Este nuevo parque que se levanta en el sector La Joya, en la parroquia Tufiño, en el noroccidente de la capital del Carchi, busca convertirse en un referente para los amantes de la conservación ambiental, la recreación y el turismo.

El proyecto empezó a bosquejarse hace dos años, luego de que la Prefectura del Carchi adquiriera el predio de 57 hectáreas.

En noviembre del año pasado empezó la implementación de las áreas ambiental y recreativa. En la primera se diseñan espacios recreando los humedales para la observación de anfibios, y otro jardín para el avistamiento de colibríes y mariposas.

El lugar simula los ecosistemas de páramo y desértico. El último está cubierto de cactus, crasas y suculentas.

Técnicos de la Prefectura del Carchi realizaron el diseño del centro administrativo con base en los bohíos.

Técnicos de la Prefectura del Carchi realizaron el diseño del centro administrativo con base en los bohíos.

En los últimos siete meses, en un espacio de 5 hectáreas se sembraron 23 000 plantas de aliso, yagual, nogal, cedro, polylepis, las especies propias de la región.

La idea es formar un bosque de plantas nativas, explica Cynthia Delgado, administradora del Ecoparque.

A esta tarea se sumaron los vecinos de 78 barrios de Tulcán e integrantes de instituciones públicas y privadas.

Mientras avanzan los trabajos de la primera etapa, una de las cosas que sorprende a quienes visitan el lugar son las gigantes esculturas de animales considerados vulnerables, que se construyen con hierba.

En la última semana, seis jornaleros modelaban una lagartija de 22 metros de largo. El proceso empieza con el dibujo de la silueta del animal en el piso, con lo que se definen las medidas, explica José Paguay, uno de los obreros.

Los amplios ventanales permiten una vista privilegiada del nuevo atractivo de esta provincia fronteriza.

Los amplios ventanales permiten una vista privilegiada del nuevo atractivo de esta provincia fronteriza.

Después, se le va dando forma con una capa de tierra y otra de capa vegetal.
Con esta técnica recrearon un oso de anteojos, un caimán, una tortuga cabeza pintada, un armadillo de siete bandas. Además, hay un colibrí colacintillo colinegro, un puma concolor, un sapo, un oso perezoso y un venado cola blanca. En este último aún se observa el color oscuro de la tierra, porque aún no germinan las semillas de los pastizales.

Eso tarda cinco meses, explica Byron Taques, tallador de muebles de madera, que fue contratado para moldear detalles de las figuras como los ojos, alas y patas.
Las esculturas están ubicadas en varios puntos del parque. Con la misma técnica elaboraron vasijas precolombinas de la cultura Pasto.

Esta obra, además, espera atraer a los deportistas extremos con escenarios para actividades como canopy. También cuenta con una ruta de atletismo y de ciclismo, y una pista de downhill.