Isidrio Pino en la entrada de su vivienda. Allí se destaca la doble altura vista desde el hall e iluminada por el exterior. Fotos: Patricio Terán / CONSTRUIR.

Isidrio Pino en la entrada de su vivienda. Allí se destaca la doble altura vista desde el hall e iluminada por el exterior. Fotos: Patricio Terán / CONSTRUIR.

Martes 06 de noviembre 2018

Una casa que vio la calidez en lo moderno

Yadira Trujillo Mina. Redactora (I)

Usar adecuadamente los espacios es uno de los retos al momento de diseñar una vivienda. Precisamente por ese reto, el arquitecto Isidro Pino aprovechó para implementar una arquitectura moderna con riqueza espacial.

Lo hizo en su vivienda, ubicada en Cumbayá. Esta consiste en un departamento, que podría definirse también como una casa, gracias a sus amplias y cómodas estancias.

Pino fue el creador del edificio familiar con cinco departamentos donde se encuentra su hogar. Allí, él aprovechó el desnivel del terreno y la excelente vista para generar dos departamentos dúplex que se benefician de sus jardines, en el nivel más bajo.

Para este arquitecto, con sitios bien distribuidos se logra calidez espacial y luminosidad. Esto lo aplicó a su departamento, donde el blanco de las paredes otorga una neutralidad necesaria, en contraste con pisos de mármol y bambú en las zonas sociales, alfombra en el estar íntimo y mobiliario con un toque ecléctico.

Cuando se sabe combinar los acabados correctos se vuelve cálida a la arquitectura moderna, asegura Pino.

Los muebles de las zonas sociales son eclécticos.

Él considera que con una idea eminentemente minimalista se generarían espacios fríos para vivir. “Cuando te rodeas de espacios fríos tu vida y tu carácter empiezan a ser fríos. Pero si te rodeas de espacios agradables, con cosas cálidas, eso cambia”.

Por ese motivo se valió de materiales como la madera o los tapices para dar calidez a los espacios interiores.

La casa de 300 metros cuadrados recibe con una imponente doble altura, que direcciona las vistas principales de la casa y se ilumina naturalmente, gracias a los ventanales de seis metros de altura que están en la sala principal, que se encuentra a desnivel.

Esta última se conecta con el comedor y ambas estancias tienen salida hacia el jardín, con el que también se vinculan desde el interior gracias a la transparencia.

Una pared con pintura texturizada destaca en la entrada de la casa. Esta es un espacio rotativo para piezas de arte.

Los ventanales ayudan a apreciar el esplendor del jardín.

Los ventanales ayudan a apreciar el esplendor del jardín.

Este arquitecto considera que mientras menos piezas tenga exhibidas es mucho más fácil apreciarlas. Por ese motivo las coloca en lugares protagónicos, para aprovechar la riqueza y el color de cada una.

Cada cierto tiempo, Isidro Pino coloca alguna obra escultórica o una pintura y luego las retira o las reemplaza. Define a este principio como una intención de casa museo, ya que no le gusta recargar los espacios con arte, como una forma de darle valor a cada pieza.

Una estrategia del arquitecto para exaltar el valor artístico de cada obra, así como para resaltar la materialidad de los elementos fue la iluminación.

Además de la abundante luz que ingresa por las grandes ventanas, colocó luces indirectas, por ejemplo, en el trayecto por el que se transitan las gradas, marcando una guía y,a la vez, un efecto visual.

En la decoración destacan piezas de formatos grandes.

En la decoración destacan piezas de formatos grandes.

Al ser un punto distribuidor de los espacios, el hall de entrada también conecta con la cocina, amplia y tranquila, gracias al predominio del blanco. El sitio, además, se vincula hacia el cuarto de servicio y un estudio que también funciona como cuarto de niños.

En la planta alta está la sala familiar y tres dormitorios con un baño cada uno.
La sala de este nivel es el sitio favorito del arquitecto, debido a la proyección de vista que se tiene desde ese sitio y, por supuesto, porque implica una oportunidad para compartir cálidamente en familia.

Pino asegura que generó espacios grandes para aprovechar la espacialidad en su vivienda. Esta intención cobra sentido en la armonía que tienen los complementos de cada espacio. Los muebles son de texturas cálidas y colores que contrastan con la luz y la neutralidad base.

Asimismo, las grandes alturas dejan en evidencia elementos decorativos de formatos grandes y tonos que se imponen, conjuntamente con las obras de arte. Para generar su sitio vital, Isidro Pino vio en el espacio una oportunidad.