Los muros de las viviendas tienen técnicas tradicionales. Fotos: Joffre Flores para CONSTRUIR.

Los muros de las viviendas tienen técnicas tradicionales. Fotos: Joffre Flores para CONSTRUIR.

Sábado 08 de septiembre 2018

Ancón, pionera de la técnica del enquinchado

Redacción Guayaquil 
(F - Contenido Intercultural)

Tierra, toba volcánica, madera y bahareque (cañas o palos entretejidos). Esos fueron los materiales usados por los antiguos pobladores de la Costa ecuatoriana para la construcción de aldeas con centros ceremoniales en el sitio Real Alto (Santa Elena), una técnica conocida como enquinchado de cemento –el material volcánico actuaba como el cemento–.

El sistema constructivo utilizado por la cultura Valdivia alcanzó su consolidación hace
3 900 años, según los estudios de Jorge Marcos Pino, insigne arqueólogo del Ecuador. Y derivó en cambios en la estructura económica y social del sitio Real Alto, pues modificó los tipos de vivienda, las formas de la aldea y los patrones de población en la región.

Arquitectos ingleses se apropiaron de la técnica ancestral y la fusionaron con sus propios métodos constructivos en las edificaciones de Ancón, la primera ciudad petrolera del Ecuador y Patrimonio Cultural de la Nación, ubicada a solo 70 kilómetros de Real Alto y en el mismo ecosistema agreste del complejo urbano prehispánico.

En los asentamientos tipo campamento de la firma inglesa Anglo Ecuadoriam Oilfields Ltda. se utilizó esta técnica para los denominados “canchones”, una suerte de barracas de construcción modular y con elementos prefabricados que sirvieron como viviendas para los obreros y funcionarios, para zonas exclusivas y centros de servicios.

El enquinchado fue usado en viviendas y en centros de servicios.

El enquinchado fue usado en viviendas y en centros de servicios.

La compañía inglesa se instaló en Ancón en 1911, inicialmente como la Ancón Ool Company, y explotó los primeros pozos petroleros en el país.

Una investigación del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador, coordinada y editada por el arquitecto urbanista Fernando Garzón, da cuenta de los alcances que tuvo en zonas de la Costa la reutilización del enquinchado clásico regional, que tuvo a Ancón como pionera. Fue la primera vez desde Valdivia que en Ecuador se utilizó el cemento enquinchado para la construcción de viviendas en un concepto de ciudad.

La innovación consistió en mantener el ‘alma’ del enquinchado de caña brava para la parte central de las paredes, que era asegurado a la estructura modular de madera y recubiertas hacia el exterior y el interior con una argamasa de arena y aglomerante del cemento ‘Portland’, detalla el estudio. El enlucido de las paredes tiene otra particularidad, mezclado con el cemento se observan en las superficie conchillas de mar, como un recuerdo de la relación ancestral de los pobladores prehispánicos con la concha, moneda y objeto decorativo de culto.

La madera que se utilizó en el Campamento de Ancón fue de pino Oregon, que era importado desde Inglaterra y procesado por carpinteros de ribera que trabajaban en la construcción de barcos en Guayaquil. La caña provenía de la parroquia Manglaralto (Sta. Elena).

La quincha, un entramado de caña de uso ancestral, está al interior de los muros, bajo cobertura de conchillas.

La quincha, un entramado de caña de uso ancestral, está al interior de los muros, bajo cobertura de conchillas.

La mezcla de ingeniería extranjera y la tecnología originaria local se generalizó en el Litoral en la primera mitad del siglo XX, revelándose como un nuevo referente de identidad regional, apunta Garzón. Tras Ancón, en la primera y segunda décadas del siglo XX, el enquinchado de cemento fue utilizado en las décadas de 1930 y 1940 en la ciudadela del Ingenio Valdez, en Milagro; y tuvo un desarrollo tardío en la década de 1950 en Naranjal, patente en las viviendas de su centro histórico.

Los asentamientos de transnacionales como la Standart Fruit Company también hicieron uso de la técnica en la gran hacienda bananera en la que se convirtió Tenguel en los años 30. La evolución del enquinchado que usaron los antiguos pobladores de la Costa puede rastrearse hasta casas de construcción mixta de tiempos modernos, hasta que en los años sesenta comienza a usarse el hormigón armado con hierro, cemento y bloques en vez de la quincha (entramado o tejido) de caña y madera.