Los escritorios cuentan con cajonería para almacenar material escolar y de trabajo. Foto: Cortesía Architecture Art Designs

Los escritorios cuentan con cajonería para almacenar material escolar y de trabajo. Foto: Cortesía Architecture Art Designs

Sábado 31 de agosto 2019

La comodidad es clave en el mueble

Redacción Construir (I)

Los estudiantes están listos para iniciar clases y este nuevo año lectivo puede ser una oportunidad para renovar o adecuar los espacios de estudio de grandes y chicos.
El mobiliario ideal es el que se adapta a las necesidades y tamaño de los diferentes usuarios y que brinda comodidad.

La arquitecta de interiores Carolina Zambrano indica que los escritorios y sillas cuentan con medidas y formas ergonómicas. Para los adolescentes se aconseja una superficie de trabajo que tenga una altura de entre 60 y 70 centímetros y 1,30 metros de ancho por 90 cm de profundidad.

El tablero debe ser de un material resistente, generalmente madera lacada. Sin embargo, también hay otros materiales como el vidrio, fórmica, aglomerados y más que ofrecen una gran variedad de combinaciones y tonalidades.

La parte inferior del escritorio debe contar con espacios de almacenamiento, es decir, cajonería, repisas, gaveteras y sitios para colocar los equipos tecnológicos, como la impresora, por ejemplo. Aquello permitirá un orden visual y un mejor acceso a los materiales.

La madera es protagonista en el mobiliario destinado al estudio. Las repisas también se fabrican con ese material. Foto: Cortesía Estudio 593

La madera es protagonista en el mobiliario destinado al estudio. Las repisas también se fabrican con ese material. Foto: Cortesía Estudio 593

Gonzalo Hidalgo, de Deco Style & Kids, indica que en el mobiliario de niños se pueden utilizar tonos blancos o maderados y a la vez jugar con matices y tonos más fuertes en ciertos detalles, para dar alegría.

Se recomienda ubicar el escritorio cerca de una ventana, pues la luz natural favorece la concentración. Una lámpara sobre el tablero puede ayudar siempre que se la ubique en el lado opuesto al que se escribe.

El área donde se coloca la silla debe estar completamente libre para una óptima movilidad y para evitar accidentes.

Lo ideal es que sea suave y que permita una correcta postura, y que sea liviana. Los asientabrazos, señala la especialista, se mueven según la necesidad del estudiante.
Los modulares y con doble función son otra alternativa. Puede optar por camas con escritorio. Esas están diseñadas a manera de litera, con una mesa en la parte inferior.