La Casa Lavayen, que data de 1899, recibió trabajos de mantenimiento en su fachada y reparaciones menores. Fotos: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

La Casa Lavayen, que data de 1899, recibió trabajos de mantenimiento en su fachada y reparaciones menores. Fotos: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Sábado 28 de septiembre 2019

La Casa Lavayen, la historia porteña del siglo XVIII

Mónica Mendoza. 
Macroeditora (I)

La Casa Lavayen recobró su esplendor. Su fachada pasó un remosamiento de pintura en mayo pasado y le devolvió la elegancia a una construcción que guarda la historia porteña.

Esta casona data de 1899 y es parte de un conjunto de edificaciones que fueron restauradas, conservadas y reconstruidas para dar origen al Parque Histórico de Guayaquil, en la vía Samborondón.

Fue la primera en ser trasladada al parque, en 1997. Su trabajo de restauración terminó en el 2001, a cargo del director del proyecto original del Parque Histórico, Pablo Lee Tsui.

Su color original también le dio el apelativo con el que se registra su historia. La ‘Casa Verde’ se levantó en las calles actuales Tomás Martínez, entre Panamá y Rocafuerte, en el centro de Guayaquil. Era el siglo XVIII. En el ‘Barrio del puente’, don Francisco Lavayen y Sabina Paredes construyeron su primera vivienda tras el matrimonio, en 1986. Pero se destruyó con el gran incendio que devastó las dos terceras partes de la ciudad. La familia se trasladó a vivir a una de las haciendas, mientras se construía la nueva Casa Lavayen.

En las ventanas se conservan detalles del diseño original, como las iniciales de la familia Lavayen Paredes: LP.

En las ventanas se conservan detalles del diseño original, como las iniciales de la familia Lavayen Paredes: LP.

Jillian Paredes, directora de Parques y Espacios Públicos de Inmobiliar, recuerda que terminó de construirse en 1899. La obra estuvo a cargo de Francisco Basantes, un carpintero de ribera, quien se encargó de recoger el estilo de la época para una familia rica.

Es una vivienda de dos plantas, multifamiliar, con dos departamentos en la planta baja y uno en la alta. La estructura se edificó alrededor de un patio interior central. También se reconstruyó un aljibe, que es una especie de reservorio de agua para abastecer la casa. Ahí también hay una escalera que da a los cuartos de servicios. Lo más moderno son los dos baños que se edificaron para el uso de los visitantes. Una amplia escalera principal conecta con la parte alta, cuyos pasamamos son originales.

En la restauración se conservó su diseño original. Actualmente, los tres ventanales con balcones se destacan frente al Malecón 1900, que integra la parte histórica del parque.
Para la obra, llegaron de Cuenca artesanos para trabajar el tallado en madera de los balaustres, calados, jarrones, pasamanos, pilastras, molduras, cornisas, puertas y ventanas. En la puerta principal se conservan las iniciales de la familia LP (Lavayen Paredes).

En el salón principal se rescató la policromía en el tumbado, paredes y puertas. Se ubicaron muebles de la época.

En el salón principal se rescató la policromía en el tumbado, paredes y puertas. Se ubicaron muebles de la época.

Según Inmobiliar, del material original de la casona solo se logró recuperar un 60%. Después del desmontaje de la casa, se realizó la codificación e inventario de las piezas. Además, se trabajó en la inmunización de la madera con métodos químicos para sacar insectos alojados en su interior y evitar nuevos contagios.

Durante el recorrido de la Casa Lavayen, el visitante puede ir conociendo los procesos técnicos que hicieron los técnicos para su restauración. El paso a paso está en paneles con fotografías del trabajo.

Es una de las casonas que fue desmontada, conservada y restaurada para dar origen al Parque Histórico de Guayaquil.

Es una de las casonas que fue desmontada, conservada y restaurada para dar origen al Parque Histórico de Guayaquil

Para las partes faltantes se utilizó madera chanul. Esa diferencia se nota en la puerta y otros sitios de la casa. La madera original tiene tono más oscuro, la nueva es más clara.
Eso también se destaca en las baldosas decorativas de los pisos. Con las originales se mandó a diseñar piezas similares.

En los tumbados destacan las ornamentaciones talladas y los frescos. Durante la restauración se trabajó en conseguir una correcta y uniforme lectura de la estética y decoración pictórica. Y en las partes inferiores de las paredes hay una técnica de marmoleado.

El salón principal sin duda resume los gustos de la familia para la época. Hay piezas policromáticas en el tumbado, paredes y puertas. La Casa Lavayen es un museo de estilo de vida donde se rescatan las costumbres de finales de 1800.