Los arquitectos y hermanos Santiago y Gabriela Daza diseñaron la residencia familiar, partiendo de una tipología distinta a la habitual. Fotos: Vicente Costales/ CONSTRUIR

Los arquitectos y hermanos Santiago y Gabriela Daza diseñaron la residencia familiar, partiendo de una tipología distinta a la habitual. Fotos: Vicente Costales/ CONSTRUIR

Jueves 20 de junio 2019

Ideas frescas dieron vida a esta vivienda

Daniela Cevallos. Redactora (I)
cevallosd@elcomercio.com

Un jacarandá se impone en la mitad del patio central. Las gruesas ramas y el gran tallo revelan su tiempo de vida y lo convierten en la característica inconfundible de la vivienda de la familia Daza-León.

Los arquitectos y hermanos Santiago y Gabriela Daza diseñaron la residencia familiar, partiendo de una tipología distinta a la habitual. Se caracteriza por tener una división del área social y privada.

Un árbol determinó el diseño de la casa familiar, la cual se caracteriza por su luminosidad y grandes espacios

Un árbol determinó el diseño de la casa familiar, la cual se caracteriza por su luminosidad y grandes espacios

Los arquitectos y hermanos Santiago y Gabriela Daza diseñaron la residencia familiar, partiendo de una tipología distinta a la habitual. Fotos: Vicente Costales/ CONSTRUIR

El terreno, de 1 100 m², tiene una forma irregular en pendiente y es una especie de abanico, pero el diseño se adaptó y respetó ese entorno. Es así como se hizo una casa de tipología binuclear: dos alas dividas por gradas que dan hacia el patio central, donde se asienta el gran árbol.

La vivienda, ubicada en Cumbayá, tiene 800 m² de construcción. Se implantó para los padres y tres hermanos, todos dedicados a las ramas de arquitectura, diseño interior y construcción.

Los ventanales permiten el ingreso de luz natural.

Los ventanales permiten el ingreso de luz natural.

La fachada es sencilla, con un muro de hormigón. En el ingreso hay un recibidor con doble altura que balconea a la sala situada abajo. También se ubican un pequeño estudio y una puerta de ingreso a los dormitorios al lado izquierdo.

Al bajar las gradas situadas en el centro se llega al área social. En la parte derecha están una gran sala y el comedor. En los ambientes se destacan mobiliario moderno, varios cuadros como parte de la decoración y detalles de color.

Pero lo que más sobresale es por los grandes ventanales que permiten el ingreso de luz y la vista al paisaje natural. En la zona izquierda está la cocina de estilo americano y junto a esa una sala de estar con salida al patio central.

El área privada cuenta con una sala de juegos.

El área privada cuenta con una sala de juegos.

En la planta baja además hay un minibar y una bodega que se construyó como filtro entre el muro natural -debido a la pendiente- y el área social. Según Santiago, si aparece humedad, esa solución evita que afecte a la sala o al comedor.

Entre la cocina y el área de servicios se sitúa un pequeño patio interno. Gabriela indica que aquello permite el ingreso de luz natural hacia la cocina y los dormitorios.  En el segundo piso hay dos habitaciones, una sala de estar con televisión y juegos. En el tercer piso se ubican dos dormitorios adicionales. El cuarto máster se destaca del resto, ya que es el más grande y tiene una vista de 180 grados hacia el paisaje.

El cuarto máster tiene una vista de 180 grados.

El cuarto máster tiene una vista de 180 grados.

Afuera, el verde del césped contrasta con los colores neutros de la fachada, que tiene acabados en hormigón y porcelanato maderado. Hay una pequeña piscina y una zona BBQ que se conectan con la cocina y la sala de estar.

Para los hermanos fue importante conservar la mayor parte de la vegetación del terreno. De esta manera los árboles ornamentan los exteriores. Al ingreso hay un arupo, en el patio, además del jacarandá, hay un árbol de granadilla, un pino y pequeños arbustos.