Prevenir, no lamentar

‘Más vale prevenir que lamentar”, un dicho popular que calza perfectamente con los nuevos modelos de anticonsumo que se intentan instalar. Apliquemos el mismo dicho a la conservación del patrimonio que en nuestro país sigue siendo emergente; es decir que cuando el bien está muy deteriorado solo entonces intervenimos en él. Si hablamos de salud preventiva también podemos hablar de conservación preventiva del patrimonio. No hay duda de que el cambio de hábito de la cultura del desperdicio y daño, al de mantenimiento periódico de un edificio o un archivo, reduce los riesgos de pérdida, aminora costos e involucra responsablemente a la misma comunidad dueña o mantenedora, instiga la corresponsabilidad con el Estado.

Arquitectos modernos

Quito se transforma vertiginosamente. El influjo de grandes capitales bien o mal habidos no deja tregua en la urbe, se construye sin cesar. La gran mayoría son edificaciones de gran espectacularidad, de poco o ningún valor artístico; edificaciones que tras la media centuria pasarán sin pena ni gloria, habrá de derrocarlos si se requiere. Desafortunadamente la gran mayoría de arquitectos e ingenieros ven la mejor y más rápida forma de lucrar, centran su tarea en el objeto de turno, olvidan la ciudad, el entorno. En suma, hacen caso omiso de los ciudadanos en su conjunto. Congratulamos salvar del olvido a varios maestros modernos de la arquitectura que han dejado una indeleble huella por su sólido trabajo realizado en las décadas de los sesenta y setenta, sobre todo de arquitectura residencial. Este salvataje se lo hace en el libro de gran formato: ‘Casas y arquitectos modernos en Quito. Una generación referencial’, publicado por el Colegio de Arquitectura y la Universidad San Francisco.

Endara: gran fotógrafo

Colombia está en guerra civil; son los albores del siglo XX. Muchas fotografías muestran los desastres de guerra. Liberales como el general Uribe y Benjamín Herrera se las juegan contra el poder conservador. El líder radical Pedro Prestán hace rato que ha sido ahorcado en Colón, Panamá, la ciudad quemada por 1885. Panamá, recordemos, era parte de Colombia. Las guerras finalizan en 1902 y se firman dos tratados; la puesta en escena de uno de estos el de Wisconsin, es fotografiada por el ecuatoriano radicado en Panamá, Carlos Endara. Esta fotografía es vendida como tarjeta postal, de las formas más frecuentes de hacer propaganda. Miro esta nítida foto, una de las cientos recogidas por el historiador Malcom Deas para la exposición “Colombia a través de la fotografía, 1842-2010” en el Museo de Antioquia, Medellín.

Compra, tira, compra

Según los economistas de los años 50 en Estados Unidos, la construcción del moderno ciudadano estaba basada en el consumo ilimitado de bienes de corta duración. Ahora estamos conscientes de que la voracidad de consumir no solo que ha afectado las relaciones humanas, sino al medio natural que reconocemos como limitado. Para ello se hace necesario optar entre seguir produciendo y consumiendo residuos y hacer del mundo un basurero insostenible, o producir y consumir nutrientes que literalmente fertilicen el medio, natural y simbólicamente.

Una cruzada por los niños con cáncer

Su afición por el canto la heredó de su abuela. También su buen humor. Con ella y su madre acudió Alan Navarrete al programa 12 horas de amor, relevo por la vida, que recaudó fondos en favor de los niños que padecen cáncer.

Patrimonio subvalorado

La exposición ‘Esplendor del barroco quiteño’ que fuera montada en el Museo Etnológico de Hamburgo (nov.,2010-feb.,2011) y visitada por 1800 personas, fue una gran iniciativa del embajador Horacio Sevilla, Ministerio de Cultura y el exFonsal. Acierto porque Alemania no ha tenido la fortuna de recibir exposiciones de calidad sobre nuestro arte colonial. Ochenta piezas de pintura, escultura y artes aplicadas fueron seleccionadas por la gestora cultural Ximena Carcelén. Muchas ya habían sido expuestas en otras exhibiciones como ‘Barroco de la Nueva Granada’ (Americas Society, Nueva York) o la ‘Gracia barroca’ (Museo Municipal de La Haya). Otro aporte fueron las colaboraciones científicas para el catálogo bilingüe, en especial la de Susan Webster, que ha trabajado intensamente en archivos nacionales y que comprueba una vez más la masiva y destacada participación indígena en la construcción y decoración de Quito, amén de su intervención como mecenas y contratistas.