Salir de la negación

Las voces de los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, Jimmy Carter, César Gaviria, Alejandro Toledo, Joe Clark, entre otros; de escritores como Fernando Savater, Rosa Montero, Jorge Volpi, Héctor Abad Faciolince, Fernando Iwasaki, entre muchos más, seguramente también forman parte de esos reclamos interesados que el Gobierno no está dispuesto a escuchar.

La ‘mini-revolución’

‘Yo no sé si la equidad de género mejora la democracia, lo que sí es seguro es que ha mejorado la farra impresionantemente, ha mejorado el buen vivir porque se armó una farra”…“¡Qué asambleístas que tenemos! Guapísimas, ¿ah? ¡Eh, Corcho!, hay que aumentarles el sueldo, ¿eh?, porque no tuvieron plata para comprar suficiente tela y todas con minifaldas, Dios mío”…“Me contaron, unas piernas y unas minifaldas impresionantes, guapísimas las asambleístas”.

Patente para abusar

Pronto se sabrá si la visita del asesor presidencial Francisco Latorre al fiscal Antonio Gagliardo fue -como coincidieron en señalar los dos después de la conversación del viernes en Guayaquil- solo para hablar sobre la salud del legislador Gastón Gagliardo, hermano del funcionario.

Las sábanas calientes

La celebración, ayer, del Día Mundial de los Derechos Humanos encontró al Gobierno envuelto en una disyuntiva de la que le costará trabajo salir. Es el fruto de ejercer el poder en torno a una dicotomía: por un lado, afectar derechos de grupos y personas y, por otro lado, reclamarlos tanto a título personal como en nombre de una colectividad de la cual se siente su exclusivo representante.

¿Estado policiaco? (II)

En mi columna de la semana pasada intenté advertir sobre el peligro que conlleva que se esté montando en el país, en nombre de la revolución ciudadana, un Estado policiaco que, por ejemplo, se vale de la inteligencia policial y militar, no para frenar a la delincuencia, sino para establecer qué funcionarios son “corruptos e ineficientes” o simplemente no se alinean con las tesis gubernamentales.

Poder vs. derechos

En la semana que termina se tensó más la cuerda de los derechos y las libertades en el país. Un dirigente indígena septuagenario fue “gaseado” y detenido el martes en Azuay por, supuestamente, haber lanzado una piedra contra un auto de la delegación del presidente Rafael Correa, que iba a inspeccionar una concesión minera, en medio de un operativo de 450 militares y 300 policías.

‘30-S, nunca más’

Al parecer los populismos no evolucionan, excepto por los medios de transporte. En el siglo XX las camionetas reemplazaron a los camiones, y en el XXI los buses atraviesan el país para hacer tours políticos. Con desparpajo se manipula -seguramente sin conocimiento de los superiores, pues jamás lo permitirían- a beneficiarios del sistema clientelar e incluso a los empleados del enorme Estado, primero para festejar, y luego para conmemorar el 30-S, pues resulta que hubo víctimas cuyos deudos aún esperan justicia. Pero el tema produce poco combustible político y no da para mucho más. La Asamblea no abrió la puerta para que se siga especulando con un asunto muy delicado y que debiera ser tomado con toda seriedad, pues de su solución definitiva depende en mucho la estabilidad institucional y la manera en la cual el Estado podrá enfrentar la creciente inseguridad. ¿Qué queda en claro? Que un grupo de policías y militares estuvo inconforme o no entendió las reformas laborales que tramitaba la

Justicia “express”

El país ha asistido en estos días a un espectáculo de circo romano, con la ratificación, por parte de dos de los tres jueces que actuaron en segunda instancia, de la sentencia contra El Universo, sus directivos y el ex editor de Opinión.

El nivel del debate

‘Es descorazonador ver que el nivel de debate sigue igual. Ahora son los aviones Cheetah para la FAE. ¡Antes no había accidentes ni de helicópteros ni de aviones, porque sencillamente no teníamos! La insensatez de querer utilizar todo para atacar a un gobierno. ¿Cuál sería la alternativa para un gobierno irresponsable? ¡No hacer nada! Ojala algún día la oposición y cierta prensa maduren y piensen un poquito más en la Patria”. Así se expresó el miércoles desde Bélgica el presidente Rafael Correa a través de su cuenta en Twitter, en vísperas de su regreso a Ecuador tras sus vacaciones.

¿Divide y vencerás?

Alfredo Vera, uno de los más cáusticos ex funcionarios de este Gobierno y de la "partidocracia", se queja del odio que destilan los comentarios por twitter contra el Gobierno. Y no le falta razón: aparte de una buena dosis de humor, también hay mucho de lo otro, de lado y lado, y en todas las vías por las que ejercemos las opiniones diarias. Desde hace unos años vivimos polarizados, de espaldas los unos a los otros, incapaces de discrepar con argumentos racionales y listos para insultar. Otros, simplemente, prefieren no opinar o, mejor todavía, no pensar. Comodidad, indolencia, miedo, son algunas de las razones que se esgrimen cuando se escarba en esa conducta atípica en un país que estaba acostumbrado a decir sus razones a viva voz y hasta en las calles, una de las maneras más expeditas -aunque no la más democrática- de zanjar los problemas institucionales. Hoy vivimos en torno a paradigmas ideológicos que tienen la ventaja de evitarnos pensar pese a ser tan contradictorios. Por un la