Pico y placa en Quito se suspende por feriado en la capital
Reconstrucción del caso María Belén Bernal realizó l…
Joven pierde sus piernas por una infección, luego de…
Una nueva edición de la fiesta de los dulces para ce…
Darwin Pereira: La administración de Hernán Ulloa ha…
Irán suprime Policía de la moral, fuerza que detuvo …
Ecuatoriano tiene pedido de extradición de EE.UU. po…
La libertad financiera puede ser una meta para el 2023

Soberanía

Posiblemente el sentimiento de soberanía no estaba a florde piel en la mayoría de los ecuatorianos. Su excelencia, el jefe de Estado, nos ha hecho despertar nuestra conciencia soberana.

Somos soberanos para cultivar amistades como del señor Gadafi o para hacernos ciegos, sordos y mudos sobre las inmisericordes y crueles matanzas en Siria. Usamos nuestra soberanía para recibir con honores y cultivar amistades como la del presidente de Bielorusia, personaje fuertemente cuestionado por Naciones Unidas, o para explicar, como democracia diferente, la dictadura de los hermanos Castro. Nos llenamos de soberanía para cuestionar el proceso del congreso paraguayo, fijándonos la paja en el ojo ajeno y olvidándonos de la viga en el propio.

Nuestro discurso soberano alcanza para, violando la legislación, designar a un extranjero nacionalizado para Viceministro de Relaciones Exteriores, o para nombrar portaestandarte de nuestro sagrado emblema nacional a un deportista oportunamente nacionalizado, nombrándolo abanderado deportivo en Londres.