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Privilegios

Leía un excelente y veraz artículo del señor Farith Simon relacionado con las graves consecuencias que causa el excesivo tránsito en el país. Aparte de los accidentes, las marcadas diferencias sociales que los dueños de carros de más precio hacen sentir sobre vehículos menores y peatones.

Su egoísmo es tradicional y constante. ¡Yo paso primero, yo hago en las vías lo que quiero, yo lanzo el carro a quien me molesta, para mí no hay leyes!
Nunca las vías y los espacios compartidos porque yo soy “superior” y merezco respeto, la agresividad y el atrevimiento son mis compañeros constantes cuando manejo. ¿Su actitud no será igual en otras actividades? Por supuesto que sí, pues lamentablemente nuestra sociedad se ha dividido por siglos en diferentes estructuras de grupo.

Lo lamentable es que no hay sanción, no hay respeto a las autoridades peor a peatones, pobres, personas mayores, mujeres, niños. Estas gentes se consideran dueños del país y actúan con la incultura y grosería que los caracteriza.

Si ya de por sí hay demasiados vehículos en el país, peor con la estúpida actitud de los que tienen más que los otros. Es necesario cambiar esta situación pues en algún momento va a causar problemas graves.

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