No somos nada

Me refiero al magnífico artículo, “A pesar de todo”, de Monseñor Julio Parrilla. Por fin alguien que tiene el valor de decir las cosas negativas que en toda dimensión nos vienen ocurriendo.

Es difícil imaginar cómo una multitud de ciudadanos de todos los ambientes sociales y todos los estados geográficos permitan que el país, su país, haya descendido tanto en cientos de aspectos nacionales. Política, cultura, economía, Congreso, corrupción, juzgados y jueces, municipios, familia, educación, violencia, delincuencia, dependencias de Gobierno . . . En fin, todo aquello que aparte de reducir la forma de vida, la seguridad, la superación, la unidad y el concepto desvalorizado en los otros continentes, limita el futuro de las nuevas generaciones a situaciones de escasa proyección y bajos niveles de crecimiento.

Una de las razones por las que ha venido sucediendo todo lo mencionado, es definitivamente la ausencia absoluta de líderes –en todos los sectores- en el país. No somos nada.