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Olímpicos vs científicos

Esta carta trata de hacer reflexionar al señor Presidente de la República, Guillermo Lasso, y a la comunidad Ecuatoriana, sobre la preparación de deportistas y atletas y sus premios olímpicos alcanzados en las últimas Olimpiadas de Tokio 2021.

Pero esta comparación para los profundos pensadores, investigadores, científicos y buenos profesionales, resulta incomparable, mientras los científicos trabajan más con su capacidad intelectiva por años, algunos sin apoyo ninguno y con propios recursos preparando estudios e investigaciones, y más contribuyendo con nuevas teorías, técnicas y metodologías para comprender al mundo, y se conviertan en tecnologías, para el avance de las sociedades y reducir las brechas entre ricos y pobres, lo cual es un aporte para los gobiernos. Pero parece que nada ha pasado ni para los que están en el poder hoy, ni la sociedad en general.

Los científicos que se han fajado toda la vida por un país, no hay ningún apoyo con seguro de vida o ingresos mensuales, ni reconocimiento. He ahí que falta un profundo sentimiento para apoyar a los científicos que mueven como nadie al mundo en cuanto a resolver los problemas de escala mundial, pero hay incomprensión de la magnitud de estos intelectuales que quizá han hecho cinco medallas olímpicas durante toda su vida, pero no son premiados ni reconocidos.

En cambio a los Olímpicos que han hecho quedar bien al país, sus medallas son orgullo, pero hay demasiado apoyo, pero ¿en qué campo del desarrollo contribuyen los olímpicos? Su aporte es pequeño quizá insignificante sin hacer de menos, comparado con la talla de los intelectuales y científicos como Carlos Puga, que a pesar de ser un becario de la OEA y programa PRA para asesorar a los gobiernos le han mantenido solo a la deriva, pero con sus 400 investigaciones realizadas, 12 libros publicados, 60 proyectos diseñados, artículos en periódicos, durante medio siglo, sin apoyo ninguno sin ingresos desde Rodrigo Borja a la actualidad… Y salta a la vista esta reflexión, será necesario un cambio total de la sociedad para apoyar al talento humano como prioridad en el Ecuador o qué, o solo nos dejamos llevar del impresionismo y no valoramos el quehacer de los que más aportamos a resolver los problemas del país.