7 de abril de 2021 00:00

Al Municipio de Quito: La ciencia no tiene que ser politizada

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 1
Indiferente 516
Sorprendido 0
Contento 30
León Antonio Escobar Moreira

El Municipio de Quito afronta una crisis de credibilidad y padece de acefalía cuando se trata de coordinar esfuerzos en situaciones de riesgo. Esto además da paso a especulaciones, que bien pueden no ser ciertas, sobre sobreprecios e irregularidades en la adjudicación de contratos especialmente en situaciones de emergencia tal y como ha sucedido con las pruebas Isopollo covid 19 que el ente adquirió y que ciertos estudios posteriores tanto nacionales como internacionales han demostrado que son de baja sensibilidad.

Las autoridades locales, seccionales y nacionales tienen la gran responsabilidad de velar por la mitigación de los efectos de pandemias como esta y la salud de sus conciudadanos, deberían por tanto preverse acciones que desemboquen en despilfarro de dinero público, corrupción y errores devastadores que cuestan vidas.

Ya desde inicios de la pandemia se advertía de pruebas falsas que se vendían por internet, de medicinas o curas milagrosas y de todo aquello que no siendo oficial pretendía obtener dinero a cuenta de la desesperación de la gente. Muchos lucraron vendiendo insumos médicos a hospitales y otras instituciones a precios exorbitantes. En este panorama, el alcalde de Quito y las autoridades de salud municipales, aquellos responsables de velar que las decisiones sean tomadas en base a la experiencia de sus posiciones, conocimientos técnicos, transparencia y sentido común, decidieron adquirir unas pruebas que ni siquiera estaban autorizadas en su propio país de origen, Corea del Sur, a ser utilizadas, ni constan tampoco en el listado de pruebas autorizadas por la FDA ni en ningún organismo rector de salud ecuatoriano.
¿Pues acaso quieren tomarnos el pelo? Dígase que no es corrupción municipal, que probablemente fue una equivocación o que el vendedor de aquellos kits, seguramente algún proveedor municipal, vendió esas pruebas sin la certeza de que estas no eran tan efectivas. Pidan cuentas al proveedor o dígase que se actuó al apuro. Pidan disculpas!

Las implicadas en este proceso pertenecientes a la Secretaria de Salud del Municipio, en lugar de presentar descargos que verifiquen la buena voluntad de la adquisición de los kits de covid 19, vilmente han presentado una denuncia contra los científicos que realizaron el estudio sobre la baja sensibilidad de dichas pruebas en una revista científica, argumentando que las muestras tomadas para aquel estudio debían tener primero una autorización de las autoridades de salud, al ser muestra biológica de humanos, y que la publicación del estudio y los datos recolectados, no fueron revisados por el Ministerio de Salud, argumentando además falsificación de documentos, falta de ética y otras falacias más. Risiblemente, ¿querían acaso que nunca se publique aquel estudio? ¿Desde cuándo un burócrata pide a los científicos que pidan permiso a los políticos? Creo que ni en países donde existen regímenes dictatoriales se llegan a pensar en tales restricciones.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (12)
No (242)