LA LIBERTAD ES UN DERECHO

Comprometerse con uno mismo, decidir con independencia, defender nuestra vida, asumir nuestras responsabilidades y liberar a los demás de nuestros fracasos es saber actuar con madurez y con firmeza ante la injusticia y los abusos del poder tan frecuentes en nuestro medio. La libertad es el valor nacional más preciado que tenemos por el cual han muerto y se han sacrificado muchos compatriotas, una nación libre no es manipulada por agoreros ni pitonisas que buscan encasillar el pensamiento de los ecuatorianos en una lucha desigual de ideas y conceptos donde quienes tienen el poder hacen lo que se les viene en gana, ordenan, insultan, gritan, exigen y por tanto hacen lo que quieren. Los seres humanos ejercen su libertad cuando hacen lo que deben hacer y se comprometen con lo que aman, todos somos libres de trabajar y tener una familia,  pero al mismo tiempo somos responsables de hacer una labor cuidadosa y de calidad así como también de hacer feliz a nuestra familia. Los líderes de un país en el momento de llegar a un puesto de la administración pública o de ganar una elección en representación de un sector de la sociedad asumen la responsabilidad que esto conlleva, “representar a todos”, caso contrario, no han entendido la dimensión de sus funciones. Una persona puede ser privada de su libertad pero nunca de su pensamiento, su espiritualidad ni su dignidad. En democracia la libertad sin responsabilidad, participación ni compromiso de todos por igual, no existe.

La libertad es un derecho que todos tenemos

La libertad es el derecho que tenemos todos los seres humanos para opinar de distintos aspectos, independientemente de lo que opinan otras personas. Eso sí, la libertad se cumple siempre y cuando no haya imposiciones.

Además, todos tenemos derecho de opinar y expresar nuestros criterios, independientemente de la condición social, étnica y económica en la que vivimos.

En mi vida diaria, intento aplicar la libertad. En mi casa y en mi trabajo, digo lo que siento. Siempre lo hago con respeto a los criterios de los otros. Así, hay fluidez en el diálogo y podemos llegar a acuerdos. Ante todo, debe existir una buena comunicación para que las personas se entiendan. Esa es la fórmula más apropiada para que todos construyamos una mejor sociedad y, por ende, un mejor país.

En el país, la libertad de expresión se ha visto un poco coartada en los últimos tiempos. Se ha intentado imponer pensamientos e ideas de forma agresiva.

Eso sí, hay que dejar en claro que no se debe confundir la libertad con el libertinaje.