El correísmo exige la conformación de una comisión d…
Video registra incidente entre una mujer, el Defenso…
Canchas y licorerías fueron clausuradas en los opera…
Incidente violento involucra a exministro de Salud y…
La vía Puyo – Macas se socavó por el desbordam…
Cinco bloques se constituyeron en la Asamblea 2021-2…
México vivirá comicios históricos con un número inéd…
Brasil vacuna contra covid-19 a toda una ciudad para…

Ley de Educación

Con mucha demora y poco análisis se aprobó la LOEI, ahora resta esperar la elaboración del reglamento a la ley, mientras tanto, maestros beneficiados con el alza salarial fueron aquellos que tienen poco tiempo de servicio.

La mayoría que por méritos y títulos estaba en décima categoría subió muy poco, nos aumentaron el aporte al Seguro Social, no nos reconocen el tiempo de servicio y estamos en categoría G, es decir, como si recién ingresáramos a la carrera docente pública.

Nos exigen trabajar 8 horas diarias, pero el Gobierno no plantea una política seria de capacitación y cursos, ofrecieron un bono a los maestros que obtengamos muy buena y sobresaliente en la Evaluación obligatoria, pero esto no se ha cumplido; pido al Ministerio y al Gobierno que se comprometan con la Educación analizando la situación de los docentes; no es justo que después de años de estudio, preparación, triunfar en concursos para cargos directivos y tener mayor responsabilidad los salarios sigan iguales. Necesitamos que se reglamente la ley “urgente” con participación de los maestros.

La Ley de educación

David Ochoa B.

La semana pasada, varios grupos opuestos a la nueva Ley de Educación Superior expusieron sus argumentos ante la Asamblea Nacional. El decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Católica de Quito (PUCE) se llevó buena parte de la atención al arengar a los asambleístas a “atreverse” a rechazar el proyecto oficialista. Palabras incluso recogidas por medios de comunicación.

En 2002 participé en la junta receptora del voto para las elecciones generales. Mi nombre fue seleccionado por el entonces Tribunal Supremo Electoral de la lista de estudiantes de la Universidad Católica. La Ley Electoral de la época y el Tribunal obligaban a recompensar a los miembros de juntas receptoras con días de vacaciones a los trabajadores y con puntos adicionales para estudiantes.

Cuando pedí que se me den los puntos adicionales (que no eran para pasar una materia, sino solo para mejorar mi calificación) el decano Guarderas negó mi pedido diciendo que la PUCE, como universidad privada, no estaba obligada a cumplir con la Ley Electoral.

El Dr. Guarderas usó la “autonomía universitaria” como pretexto para negarme un derecho consagrado en la Ley. ¿Es esa autonomía la que busca ahora en la Asamblea? Espero que los asambleístas se atrevan a aprobar una ley que no permita a los decanos negar derechos a los estudiantes.