“La informalidad afecta la informalidad”

No sé si sorprenderme o indignarme ante el dislate monumental del actual secretario de Gobierno, el inefable señor Wated. Personaje alineado con el presidente saliente Lenín Moreno y que siempre ha estado presente en los más altos cargos de la burocracia.

Y es que al parecer este personaje ignora de manera supina que casi el 50 por ciento de la población del país es informal. Y que este sector de sub empleados no es sino el resultado de promesas fallidas e incumplidas de este Gobierno y el anterior que engendró al presente, y que no tiene “la suerte” de tener un trabajo formal con latisueldos como el funcionario supra citado, quien si puede detentar el privilegio de no salir de su mansión o despacho el tiempo que desee, teniendo, como es obvio, todo lo que precisa a su alcance.
Huelga decir que el sector informal mueve cada día ingentes cantidades de dinero que no sólo dinamizan la economía ecuatoriana, sino que además son punto clave para apuntalar a la empresa formal, no para afectarla como sostiene el señor Wated de manera errónea.

Si en lugar de atacar al sector que ellos mismos propician hubiesen acatado los consejos que los médicos y especialistas sugerían, como posponer los comicios o aplicar mano dura en los feriados por ejemplo, no se estuviera atravesando una situación tan dura como la actual, en la que -para variar- son las clases menos pudientes las que pagan con sus muertos ante el precario sistema de salud, otro aborto del desgobierno de los últimos años.

Seguramente el secretario ya recibió su dosis respectiva de vacuna, y desde la comodidad de su despacho, endilga la culpa propia a quienes lamentablemente ni siquiera tienen el poder de alzar la voz para defenderse. Viejo estilo de los gobernantes: la demagogia.