Buses de un circuito darán servicio gratis en La Mar…
Dos hombres a caballo asaltaron a conductor en Guayas
Avión presidencial de Ecuador vendido a Colombia
Guayaquil aprueba construcción de complejo de torres…
Nueva directiva de la Izquierda Democrática pide ins…
La acera y el bordillo de una vía se desprendieron e…
Responsable de masacre racista de Búfalo tenía plane…
Guayaquil mantiene uso de mascarillas en lugares cerrados

¿Guerreras contra lo correcto?

Me refiero a la carta publicada el 30-09, por Daniella Hualpa, titulada ‘Hoy decido yo’, en conmemoración del 28, día “por el aborto libre y seguro”. Me sumo a los que menciona en la carta como “quienes aún no entienden la causa de las quejas”: nunca entenderé que una vida humana, que es diferente a la de la madre, pueda ser considerada como un objeto. Si debe tomarse una decisión, lo humano es optar por la vida, las dos vidas; lo contrario abona a una cultura de muerte.

Aclaro mi acuerdo con los otros objetivos declarados: salud de calidad, educación de verdad, aunque asumo que los vemos de forma distinta. Salud de calidad es cero muertes maternas y fetales. No es salud de calidad legalizar el negocio de las clínicas de aborto, o no considerar sus efectos psicológicos (la multiplicación de casos de depresión y alteraciones emocionales, estudiada por Cardoso et all; Gurpegui y Jurado; Burke y Reardon; Fergusson; Wallfish; Zulcic-Nakic, entre otros; o mayor propensión al suicidio, en Gissler et all; Reardon, entre otros). La educación de verdad es aquella que dignifica todas las personas, siembra solidaridad, y no disfraza el asesinar con eufemismos.

Por último señalo que, aunque se han establecido causales de in-imputabilidad, el aborto sigue siendo un delito en nuestro país. Y que la apología del delito también es sancionable, aunque se arrope poéticamente.