Incidentes por relleno sanitario El Inga
Guayaquil incorpora 580 nuevos policías al patrullaj…
Municipio de Guayaquil clausura otros dos colegios p…
FMI reduce proyección de crecimiento de América Lati…
Guillermo Lasso reducirá al 8% el IVA en Carnaval
Certificados del IESS de hasta 30 días de reposo se …
Empleados de la Iglesia católica alemana se reivindi…
Atenas continúa atrapada por el temporal de nieve Elpida

Esclavas sexuales

Isis, Isil, EI, Daes, Da-ish, como quiera llamarlo, no oculta la esencia islamista del grupo. El mismo “daesh” o “da-ish” encierra inherentemente el concepto de Islam. Es decir, un grupo de varias decenas o cientos de miles de personas unidas por una creencia religiosa y el objetivo de establecer un territorio gobernado por una teocracia absolutista. Esto es, establecer una sociedad cuyo gobierno se rige a una interpretación de los textos religiosos del islam. Porque lo siniestro de los textos religiosos es que se interpretan. Cualquiera, con el suficiente poder de coerción y leyendo a conveniencia partes de la Biblia o Corán, puede ejercer su autoridad sobre otros. La ONU y testigos presenciales han acusado a Isis de secuestro y violación de miles de mujeres y niñas hasta de 12 años de edad. Los teólogos de Isis han normado el uso de esclavas sexuales mediante una serie de mandatos que “legalizan” y regulan esta práctica. El verso 33:50 del Corán menciona la posibilidad legal de mujeres cautivas de guerra. Para no ir más lejos, en la Biblia: Carta a Tito 2:9-10 y Levítico 19:20. Afortunadamente, la mayoría de la población mundial usa hoy la razón y sus propios estándares morales para diferenciar lo que está mal y bien en sus textos religiosos. El problema es que no somos todos. 

Suplementos digitales