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Enfermedad renal crónica

Hace pocos días surgió un drama humano en la zona 8 de Guayaquil, Durán y Samborondón por la falta del servicio de hemodiálisis para miles de pacientes que esperaban ser atendidos y que por falta de pago de la deuda que tenía el MSP con clínicas privadas no pudieron hacerlo. Son pacientes con enfermedad renal crónica; es decir, personas que han perdido la función de los riñones que empeora lentamente y que a veces pasa desapercibida. Los riñones no tienen la capacidad de eliminar suficientes desechos y el exceso de líquidos del cuerpo, es entonces que se necesita de diálisis o un trasplante de riñón. La diabetes y la hipertensión arterial son las causas más comunes en la mayoría de los casos. Los síntomas son entre otros: piel oscura o clara, dolor óseo, hinchazón de manos y pies, calambres, hematomas, sangre en las heces, sed excesiva, mal aliento, hipos frecuentes, amenorrea, vómitos, problemas de sueño. Necesarios son exámenes sanguíneos, tomografías y resonancia magnética del abdomen y control cada 2 o 3 meses cuando la enfermedad empeora, además un examen de la densidad ósea y vitamina D. El tratamiento se facilita con el control de la presión arterial, dieta especial, control del azúcar en la sangre, evitar la sal y potasio, también medicamentos llamados enlaces de potasio, hierro, eritropoyetina, deben mantener al día vacunas contra hepatitis A y B, antigripal y pulmonía. No hay cura para esta enfermedad renal crónica en su última etapa. La diálisis y el trasplante son su esperanza para seguir viviendo. Hay que compadecerse con estos seres humanos y darles apoyo.