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Cartas al director / 23 de octubre del 2021

Finanzas Sostenibles: el camino a una recuperación verde

Daniel Ortega Pacheco, docente de Espae (Espol)

El reto de la pandemia nos permite vivir una gran oportunidad de transformar nuestras relaciones con la naturaleza y como sociedad. La denominada recuperación verde puede entenderse como un puente hacia un futuro más sostenible y capaz de resistir retos inclusive más grandes que la covid-19.

En este puente se movilizan tantos o más recursos, haciendo un símil, con el proceso de reconstrucción después de la Segunda Guerra Mundial. El vehículo que transporta esos recursos se denomina finanzas sostenibles. Es en este escenario de alta disponibilidad de recursos internacionales en que las decisiones tomadas ahora darán forma a nuestras economías, sociedades y al futuro de la humanidad dada la crisis climática.

El sector financiero está llamado a jugar un papel crítico en la solución asumiendo la doble responsabilidad: i) captar la mayor cantidad de recursos y ii) asegurar que los impactos generados por el financiamiento que pueda canalizar contribuyan a la transformación nacional. Las finanzas sostenibles son un vehículo que por construcción permite tener seguridad de que el uso y destino de los recursos genera impactos sociales y ambientales favorables; es decir, inversiones responsables o con propósito.

El cambio climático es la principal disrupción y también la mayor oportunidad para el mundo y para el sector financiero y bancario, incluso más que la digitalización para los bancos. Los bancos que no adopten la sostenibilidad y no se transformen a sí mismos, no sobrevivirán. Los retos ambientales tienen bases materiales que agregan a la exclusión y la pobreza estructural un conjunto de contradicciones que demandan responsabilidad de todos los actores.

Para reducir la amenaza de una recesión global, las finanzas sostenibles son crítica como medio de implementación.
Solo en la región se han invertido 50 mil millones de dólares en reactivación económica. Sin embargo, según Cepal, solo 3,2% corresponde a iniciativas verdes.

Este camino puede ayudar a crear empleos de calidad, atraer inversiones que se transformen en impactos sociales y ambientales deseados al tiempo que se abordan las crisis ambientales, sociales y climáticas que se superponen. Las finanzas sostenibles e instrumentos como los bonos verdes, sociales o de sostenibilidad están diseñados para facilitar: i) la captación por las entidades financieras de ingentes recursos; ii) para permitir la implementación de proyectos a través de financiación en condiciones blandas que permitan, por ejemplo, una mayor población con acceso a soluciones habitacionales, acceso a servicios públicos, mayor cobertura sanitaria y una economía diversificada que disminuye su consumo de agua y energía al tiempo que contribuye a menos emisiones globales. 

Estado de Excepción

Susana Mancero

Leemos a diario noticias terribles de la vida ecuatoriana común y corriente: balaceras, asesinatos de mujeres indefensas, ríos de sangre en la cárcel, violencia de todo tipo en las calles, accidentes de tránsito que causan múltiples muertes, decenas de heridos y miseria incalculable. Poco a poco vamos perdiendo la fe en la política ecuatoriana. Se dice que las personas que intervienen en esta actividad empiezan haciéndolo por razones altruísticas.
Lamentablemente, estas razones no parecen durar mucho más que el tiempo que les toma el juramento que no parece servir para nada…

El Ecuador se ha vuelto un país violento y peligroso y hay que tomar medidas inmediatas para contener y quizá resolver esta situación. Me preocupa escuchar a la alcaldesa de Guayaquil pidiendo que más armas de fuego invadan las calles del país como gran solución. Acabamos de ver cómo el uso indiscriminado de este tipo de armas terminó con la vida de un niño y una mujer inocente en una heladería de la ciudad. Creo que al Presidente no le queda otro recurso que pedir la intervención del Ejército, pero esto tiene que suceder bajo el amparo de la ley actual. Por eso leo con preocupación las siguientes palabras del Sr Lasso: “Actúen señores integrantes de las fuerzas del orden, con la valentía que los caracteriza, este Gobierno indultará a todos aquellos que hayan sido injustamente condenados por haber cumplido con su labor”.

Este tipo de declaraciones se esperan solamente de quien se considera estar por encima de la ley. Ningún Presidente tiene derecho a juzgar y condenar o perdonar a gente que haya cometido crímenes o no. El Poder Judicial ecuatoriano no será tan efectivo como quisiéramos que fuera, y lo mismo puede decirse del Poder Legislativo, pero el Presidente tiene que respetarlos, de lo contrario estaremos entrando en una época de anarquía y dictadura que nadie ha pedido.

Buena muerte

Mario Monteverde Rodríguez

Contaba un autor que, en Lourdes, fue testigo de una curación milagrosa de una persona. Pero no fue la curación de ese enfermo lo que le produjo una profunda impresión, sino la de los enfermos que se iban de Lourdes sin estar curados. Se hubiera podido suponer, que se iban con una gran decepción…, pero no; para ellos, la curación milagrosa de algunos, les hacía entender que el sufrimiento que padecían no era un destino fatal: “Si Dios puede curarnos, debe tener un motivo para no hacerlo”. Un motivo, es decir ¡un sentido!, y el sentido…, consuela.

Cuando hablan de eutanasia, dicen que es la “buena muerte”, pero eso es un disfraz, porque la buena muerte es estar rodeado de los tuyos, en tu casa, agarrado a una mano. “Me cuesta admitir que otro venga a decir que la manera de ser compasivo, es acabar con su vida”, dijo un experto en cuidados paliativos.

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