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Cartas al director / 10 de enero de 2022

El país del ‘al pie de la letra’

José M. Jalil Haas

Es impresionante cómo, profesionales que, supuestamente, han sido formados para razonar y utilizar lo mejor del producto razonado, se apeguen, como autómatas, a textos que están para servir como guía, como marco, pero que deben ser adaptados a cada circunstancia. Especialmente, profesionales abogados que alcanzan posiciones de asambleístas o jueces, se revelan cultores de un al pie de la letra, enseñados por profesores mediocres de primaria. Escuché dos cosas que me alarmaron, en este campo: a) El asambleísta por Pachakutik, abogado Vanegas, quien en una entrevista en FM Mundo, sostuvo, sin ningún empacho, que iba a llamar a Juicio Político al Contralor Subrogante, por “no haber cumplido con los plazos que establece la Ley o el reglamento, en el caso Pandora Papers”. Según la declaración en la entrevista, el Contralor debía haber esperado hasta que se cumple el plazo para entregar el informe. ¿Podrá haber despropósito mayor en un abogado, el no entender que un plazo significa que durante toda la vigencia del plazo se puede cumplir el cometido? Si el señor Vanegas es abogado, no quisiera nunca tenerlo como defensor mío. Una vez más, la Ley está hecha para el hombre, y no el hombre para la Ley: ¿lo entenderán los abogados? 

El pentateuco político

Hernán Abad Toro

De qué te sirve recibir alabanzas de tus alguaciles, si fuera de tu despacho, la lluvia de críticas se camufla en la hipocresía. Cuando sientas ese pensar ambivalente te darás cuenta que tus lame botas solo brillan por el interés económico y no por el sentir de la realidad ciudadana. De qué te sirve ser autoridad de silla y no de territorio si en la calle es donde se encuentra tu legitimidad de gobernanza, donde te respetan sin hipocresías y donde se respira algo de dignidad, porque el primer mandamiento de un político debería ser: amarás la calle sobre todas las cosas, si no lo amas, la política no es para ti. De qué te sirve creer en tu egocéntrica imagen si tienes una mala relación con los medios, ¿quién te ha dicho que los periodistas son tus enemigos? Al contrario, ellos quieren ayudarte, tú eres el que no se deja ayudar. Si un comunicador critica tu gestión, no lo veas como un opositor, míralo como un padre de familia que corrige tus errores, está al pendiente de ti, te cuida y te protege. De qué te sirve hacer obras si no comunicas lo que haces, recuérdalo bien, toda tu gestión siempre irá de la mano con tu equipo de comunicación, estos soldados son los que cuidan tus espaldas, tu imagen y hasta tu legado político. El ser humano comunica desde el inicio de los tiempos, y seguirá comunicando hasta el fin de los tiempos. De qué te sirve imponer condiciones si careces de liderazgo, porque ser líder no es el que más grita, sino el que sabe promover estímulos, sabe que todo gira alrededor de los sentimientos, de las emociones; y como tal, un buen líder tiene talento político: es inteligente, influyente, persuasivo, genera confianza, ¡ah! y, sobre todo, tiene un buen equipo de comunicación que trabaja para generar esas virtudes. El buen político escucha consejos, se instruye, se deja asesorar. Que este pentateuco político sirva para reconsiderar la postura de los nuevos líderes que nos gobernarán en el 2023. 

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