Texto y contexto crítico es un espacio de ideas libres sobre la política nacional. Otros artículos del autor: http://bit.ly/jImbaquingo
Jorge R. Imbaquingo
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Univeridad Central. Es periodista desde hace 21 años. Colabora con el Grupo EL COMERCIO desde el 2016 como Editor de Ciudad. Actualmente ocupa el cargo de Editor Político.

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Miércoles 13 de marzo 2019

Un problema de fondo hay en los planes de campaña de los candidatos para los comicios del próximo 24 de marzo. En sus planes de gobierno, presentados como requisito para su inscripción ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), tienen ofertas, algunas más monumentales que otras, pero casi todas carecen de un planteamiento presupuestario.

El supuesto de la democracia parte del voto universal que elige a un grupo de personas que tomarán decisiones en el ejercicio del poder. Para ello, durante un tiempo, exponen sus planteamientos que serán cumplidos durante el tiempo para el cual son electos. De ahí que un requisito para que inscriban sus candidaturas sea presentar un plan de gobierno con esas acciones.

Este Diario puso en línea el 14 de febrero pasado los planes de Gobierno de los candidatos a la Alcaldía de Quito, incluso adelantándose 21 días al CNE. El escenario de la campaña por la Alcaldía de Quito resulta un laboratorio en el que se pueden inferir las prácticas de la campaña en todo el país, para los 5 675 cargos públicos en disputa. Allí se mueven tres ideas básicas las que giran los candidatos: recolección de basura, movilidad y seguridad. El tema de los desechos sólidos puede cambiar dependiendo de la situación de cada ciudad.

En las entrevistas que se han publicado en este Diario con los candidatos a la Alcaldía capitalina, hay una constante: la gran solución para los problemas de financiamiento de sus ofrecimientos son las iniciativas público-privadas ante la enorme deuda de la ciudad para financiar el Metro (USD 500 millones). Pero, es una alternativa poco utilizada actualmente, por el poco interés de los empresarios nacionales y por las dudas de los inversionistas extranjeros por un riesgo país todavía altísimo.

Se cumplen 35 años del paradigma “pan, techo y empleo” y nueve años de la ficción de las casas con paneles solares que ofreció Rafael Correa para neutralizar la oferta de 300 000 casas que propuso Álvaro Noboa. Los años deberían hacernos más audaces a los votantes.